La actividad sísmica en Chocó continúa bajo seguimiento después del terremoto de magnitud 7,4 registrado el 10 de agosto en San José del Palmar, a 103 kilómetros de profundidad

Desde ese evento, el Servicio Geológico Colombiano ha identificado dos patrones distintos en la región: una secuencia compatible con réplicas y otra con rasgos de enjambre sísmico

Más de 1.300 movimientos registrados

Con corte al 31 de agosto, la red de monitoreo había contabilizado 1.340 sismos, con magnitudes locales entre 0,6 y 4,8 y profundidades de hasta 120 kilómetros

Los eventos se concentran principalmente en San José del Palmar, El Litoral del San Juan, Docordó e Istmina. La mayoría ha tenido magnitudes inferiores a 3,0 y no ha sido percibida por la población

Dos comportamientos sísmicos distintos

El primer grupo se ubica alrededor de San José del Palmar, entre 70 y 105 kilómetros de profundidad, y muestra un comportamiento compatible con réplicas. En ese caso, la frecuencia de los sismos fue mayor justo después del evento principal y ha venido disminuyendo

Las réplicas de mayor magnitud registradas hasta ahora fueron de 4,8 y 4,3

El segundo grupo se concentra en zonas más superficiales de Sipí, Istmina, Medio San Juan y El Litoral del San Juan, entre 30 y 60 kilómetros de profundidad. Ese patrón corresponde a un enjambre sísmico, en el que no necesariamente existe un sismo principal dominante y la secuencia no sigue una caída regular en la frecuencia

Dentro de ese conjunto se destacan movimientos de magnitud 3,7, 4,1 y 4,4 ocurridos entre el 21 y el 27 de agosto

Las hipótesis en estudio

Entre las posibilidades que analiza el organismo está que el terremoto de magnitud 7,4 haya modificado el estado de esfuerzos en la zona y favorecido la actividad más superficial

Otra hipótesis es la migración de fluidos desde la placa subducida, un fenómeno que también podría explicar parte de la sismicidad observada

Por ahora, no existe una conclusión definitiva sobre el origen del enjambre ni una relación causal directa plenamente establecida con el sismo del 10 de agosto

Sin capacidad de prever otro gran sismo

La entidad también aclaró que un enjambre sísmico no permite anticipar si ocurrirá otro terremoto, ni cuándo, ni con qué magnitud

La actividad puede mantenerse durante días, semanas o meses, o bien disminuir hasta desaparecer

Ante el panorama actual, el llamado es a conservar la calma, revisar las condiciones de las edificaciones y mantenerse informado por canales oficiales