Compartir una vivienda sin resignar espacio propio es la base del coliving, un modelo que combina habitación privada o cama en cuarto compartido con áreas comunes como cocina, living y coworking

Una fórmula pensada para estadías flexibles

La propuesta se apoya en contratos más ágiles, sin garantía ni depósito tradicional, y suele incluir servicios, limpieza y mobiliario. En Buenos Aires y Córdoba, una de las empresas del sector ofrece camas en habitación compartida desde US$250 a US$450 por mes, y cuartos privados desde US$400 hasta US$1000

Otro operador en la ciudad tiene habitaciones para jóvenes de entre 20 y 38 años con valores mensuales de US$450 a US$550

En qué se diferencia de otras opciones

Aunque puede parecerse a un hostel o a una residencia, el coliving tiene una lógica distinta. No está orientado al turismo como un hostel, ni reservado solo a estudiantes como una residencia, ni exige las condiciones rígidas de un alquiler tradicional

Su rasgo central es la construcción de comunidad a través de espacios compartidos, con una convivencia diseñada para estadías más cortas y dinámicas

Quiénes lo eligen

El de quienes se mudan a un coliving se divide, sobre todo, en tres grupos: estudiantes universitarios, nómades digitales y jóvenes profesionales

Entre los estudiantes, quienes llegan desde el interior suelen permanecer más de un año, mientras que los extranjeros promedian entre cinco y seis meses. Los nómades digitales, en cambio, suelen quedarse menos de un mes. Los profesionales jóvenes buscan, principalmente, flexibilidad y convivencia con personas de intereses parecidos

Dónde crece la oferta

En la Argentina, el formato todavía tiene una presencia acotada, pero en los últimos años ganó impulso por el encarecimiento y la rigidez del alquiler tradicional, el avance del trabajo remoto y la demanda estudiantil

En la ciudad de Buenos Aires, la oferta se concentra en Palermo, Recoleta, Belgrano, San Telmo y la zona de Congreso y microcentro. También aparecen desarrollos en La Plata y Córdoba

A escala global, el mercado muestra otra magnitud: se estima en US$13.000 millones para 2026, con más de 500.000 camas operativas en más de 65 países y una expansión anual proyectada cercana al 21% hacia 2032. Londres aparece como la plaza más desarrollada, con el 42% de la oferta europea