La emergencia provocada por el terremoto del lunes 10 de agosto abrió paso a dos frentes de respuesta con un mismo objetivo: ofrecer soluciones de vivienda a familias afectadas en distintas regiones del país
Plástico flexible convertido en estructura útil
La Fundación Botellas de Amor impulsa un modelo que aprovecha residuos plásticos flexibles, un material de baja recuperación en Colombia, para transformarlo en perfiles reciclados. Con ellos se pueden fabricar tablas, postes y otros elementos destinados a proyectos como casas sismorresistentes, parques y muebles
La entidad asegura que ya cuenta con más de 7.000 toneladas de plástico almacenadas, una cantidad que, según Kelly Rodríguez, directora de sostenibilidad, equivale a cerca de 2.000 viviendas potenciales. La organización también busca nuevos recursos para ampliar su capacidad de respuesta
John Berrío López, director internacional de la fundación, explicó que el proceso inicia con la recolección de residuos flexibles como bolsas y empaques. Luego el material se corta en fragmentos pequeños, pasa por un proceso de aglutinado y se convierte en perfiles de plástico reciclado
En los hogares, la propuesta consiste en introducir residuos flexibles dentro de envases PET y compactarlos para ahorrar espacio. Allí pueden incluirse empaques de alimentos como los de arroz, granos y leche. La fundación insiste en que el material debe entregarse limpio para evitar contaminación con restos de comida u otros desechos
La organización señala que en Colombia se producen cada día 17 toneladas de bolsas y empaques flexibles, además de otras 17 toneladas de tarros y envases. También advierte que el reciclaje de plásticos flexibles no supera el 1%, mientras que el de plásticos rígidos ronda el 19%
Antioquia concentra hoy la mayor cantidad de puntos de acopio, aunque en Bogotá ya existen algunos y la red sigue creciendo en otras zonas del país
Otra respuesta desde la construcción prefabricada
En paralelo, Techo inició en Bogotá la construcción de viviendas prefabricadas para atender a más de 14.000 familias afectadas por el sismo, que dejó ese mismo número de hogares destruidos, sobre todo en Chocó y Valle del Cauca
La organización puso en marcha una campaña de recaudación de fondos y de movilización de voluntarios para avanzar primero en el levantamiento de información en las zonas más golpeadas. En su fábrica social, carpinteros trabajan en el ensamblaje de las estructuras que después serán trasladadas a los territorios afectados
El plan se ejecuta por etapas. Comenzó en Chocó y luego se extenderá a Valle del Cauca y Caldas. La prioridad está en sectores vulnerables, especialmente en las periferias urbanas donde resulte posible llegar a las familias con mayor necesidad
Ambas iniciativas reflejan una misma urgencia: acelerar soluciones habitacionales mientras avanza la atención a las comunidades golpeadas por el terremoto