El Departamento de Estado de Estados Unidos mantuvo a Libia en el nivel cuatro de su sistema de advertencias, la clasificación más severa y la que desaconseja viajar al país por cualquier motivo

La alerta apunta a un escenario marcado por delincuencia, ataques terroristas, inestabilidad política, secuestros, problemas sanitarios y la presencia de minas terrestres y municiones sin explotar

Un país con riesgos cambiantes

Según la guía oficial, los enfrentamientos entre grupos armados pueden estallar en cualquier momento. Esa situación incluye a facciones rivales y a otros actores vinculados con las autoridades, en un contexto de abundante circulación de armas

El aviso también advierte sobre redes criminales asociadas al tráfico de drogas, de personas y otras formas de contrabando. A eso se suma la posibilidad de que la violencia altere traslados, actividades cotidianas y el acceso a servicios básicos

Secuestros y ataques sin aviso

La advertencia señala que los secuestros son frecuentes y que entre las víctimas hubo ciudadanos estadounidenses. Por eso, recomienda acordar con familiares un protocolo de prueba de vida antes del viaje

El documento agrega que los ataques terroristas pueden ocurrir con escasa o nula anticipación, lo que dificulta prever lugares o momentos de mayor peligro. También menciona que las protestas pueden tornarse violentas y complicar la salida del país o la atención médica

Qué aconseja Washington a quienes viajen igual

Pese a la advertencia de no viajar, el Departamento de Estado incluyó una serie de medidas preventivas para quienes mantengan sus planes

Entre ellas figuran redactar un testamento, definir beneficiarios de seguros, otorgar un poder legal y dejar organizado un plan de comunicación con familiares o personas de confianza

Además, sugiere dejar muestras de ADN con un proveedor médico para facilitar una eventual identificación, así como preparar una salida de emergencia que no dependa de asistencia del Gobierno estadounidense

Sin embajada operativa

La recomendación adquiere mayor peso porque Estados Unidos no cuenta con una embajada operativa en Libia. Eso limita la asistencia consular ante emergencias, secuestros, hechos de violencia o problemas para abandonar el territorio

La advertencia también pide no confiar en rutas que atraviesen zonas de riesgo, ya que las condiciones de seguridad pueden cambiar con rapidez

Explosivos y rutas inseguras

Otro de los puntos críticos son las minas terrestres y las municiones sin detonar. El Gobierno estadounidense advierte que pueden estar presentes en distintas áreas y que no siempre son fáciles de identificar

Por eso recomienda no caminar por cunetas, banquinas o senderos sin señalización, y no tocar objetos sospechosos, aunque no parezcan peligrosos a simple vista

Con esa evaluación, la conclusión oficial es tajante: Libia sigue bajo la máxima alerta y los ciudadanos estadounidenses deben evitar viajar