El mercado del alquiler en España atraviesa una fase de tensión cada vez más dura para quienes buscan vivienda. La subida de las rentas, la escasez de oferta y el crecimiento de la demanda están empujando a los propietarios a ser mucho más selectivos con los perfiles que aceptan
Un acceso cada vez más cerrado
Según un estudio de Donpiso, seis de cada diez caseros han endurecido las condiciones para arrendar su vivienda durante el último año. La presión se nota con especial intensidad en grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla o Málaga, donde cada anuncio puede recibir más de 300 interesados en las primeras 48 horas
Francisco Iñareta, portavoz de idealista, sostiene que la competencia no deja de crecer y advierte de que limitar precios sin aumentar la oferta agrava el problema. A su juicio, el resultado es un mercado cada vez más excluyente, en el que solo los perfiles con mayor solvencia logran entrar
Más solvencia, más garantías
La selección de inquilinos se ha vuelto mucho más estricta. Solo uno de cada cuatro candidatos llega siquiera a visitar la vivienda, en buena parte por el temor de los propietarios al impago
El precio medio del alquiler subió en julio un 9,45% interanual, hasta 14,82 euros por metro cuadrado, según pisos.com. Ferran Font, director de Estudios de la entidad, resume que el problema ya no es solo cuánto cuesta alquilar, sino quién puede hacerlo y en qué condiciones
El 70% de los propietarios pide ingresos mínimos equivalentes a tres veces la renta mensual, y un 60% reclama garantías adicionales, como seguros de impago o avales. Eso deja fuera del mercado a muchos hogares que pueden pagar, pero no cumplen los umbrales exigidos
Mudanzas obligadas
Emiliano Bermúdez, subdirector general de Donpiso, apunta que el alquiler se está volviendo un modelo más restrictivo, en el que el propietario busca reducir al máximo el riesgo. Ese cambio, añade, está obligando a muchos inquilinos a aceptar peores condiciones o a moverse con más frecuencia
El informe refleja también una movilidad forzada creciente: alrededor del 40% de los inquilinos se ha mudado por motivos económicos en el último año. Además, uno de cada cinco ha cambiado de casa dos veces en los últimos cinco años y un 30% vive hoy en una vivienda que no se ajusta a sus preferencias
La situación golpea con más fuerza a jóvenes, trabajadores con contratos inestables y personas sin aval familiar. En este escenario, el precio ya no es la única barrera para acceder a una vivienda en alquiler