El Fenómeno El Niño Costero podría seguir influyendo en el Perú hasta abril o mayo de 2027, según la última proyección presentada por Luis Vásquez, director general de Investigación en Oceanografía y Cambio Climático del Instituto del Mar del Perú (IMARPE)
El especialista advirtió que el episodio podría moverse entre una condición fuerte y extraordinaria en los próximos meses, con efectos distintos según la etapa del año y la región del país
El mayor calentamiento llegaría al cierre de 2026
Vásquez indicó que el momento de mayor calentamiento del mar se concentraría entre noviembre y diciembre de 2026, además de enero de 2027. En ese tramo se registrarían las temperaturas más altas del evento antes de que empiece a perder fuerza de forma gradual
Después de ese pico, el fenómeno tendería a debilitarse. Sin embargo, su influencia no desaparecería de inmediato y todavía podría mantenerse bajo vigilancia durante varios meses más
Las lluvias más fuertes llegarían después
El especialista recordó que febrero y marzo suelen ser los meses con mayor lluvia en el calendario climático del país. Por eso, en ese periodo podrían sentirse con más fuerza los efectos asociados a precipitaciones intensas, como el aumento de caudales y los deslizamientos
Aunque el calentamiento del océano comenzaría a ceder, el riesgo por lluvias seguiría presente en la etapa más húmeda del verano
La costa norte sería la zona más expuesta
IMARPE considera que Tumbes, Piura y Lambayeque estarían entre las regiones con mayor exposición a lluvias. Si el evento escala a una categoría extraordinaria, los mayores volúmenes de precipitación también podrían alcanzar la costa central, incluyendo zonas de Áncash y Lima
En paralelo, el panorama sería distinto en otras partes del país. Vásquez explicó que en la sierra sur y en sectores de la Amazonía podría presentarse déficit de lluvias, con especial atención en la cuenca del Titicaca
Vigilancia sobre el Niño Global
La evolución del Niño Global también refuerza la preocupación de los especialistas. Nelson Quispe, meteorólogo del Senamhi, señaló que los modelos internacionales coinciden en un fortalecimiento poco habitual del fenómeno y que la probabilidad de una condición muy fuerte supera el 90%
Además, la NOAA reportó un aumento en el indicador Niño 3.4, usado para medir el comportamiento del evento. Para Vásquez, los pronósticos disponibles coinciden en proyectar condiciones extraordinarias hacia los últimos meses de 2026
Un debilitamiento gradual hasta 2027
El proceso de debilitamiento no sería inmediato. Según Vásquez, la transición hacia una fase más débil ocurriría de manera progresiva durante marzo y abril de 2027, con un retorno posible a condiciones cercanas a la neutralidad hacia mayo de ese año
Mientras tanto, las entidades de vigilancia climática continuarían actualizando sus proyecciones para orientar las medidas de prevención y respuesta en cada región del país