El Senado aprobó este miércoles 12 de agosto la autorización para que Gustavo Petro pueda salir de Colombia durante los próximos 12 meses. La decisión salió adelante con 73 votos a favor y 11 en contra, en respuesta a una solicitud presentada por el exmandatario el 10 de agosto
En el escrito remitido a la corporación, Petro explicó que sus compromisos en el exterior responden a motivos personales, sociales, políticos y académicos. También señaló que su agenda obedece al cumplimiento de obligaciones impostergables en escenarios internacionales
La oposición habló de una fuga
La aprobación provocó críticas inmediatas desde sectores opositores. Enrique Gómez, del movimiento Salvación Nacional, aseguró que la corporación le había concedido al exmandatario un permiso para huir y sostuvo que no regresaría al país para responder por las investigaciones que enfrenta
En su pronunciamiento, Gómez también hizo referencia al caso de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y cuestionó el manejo de sus recursos en medio de la emergencia nacional
La periodista y excandidata presidencial Vicky Dávila también rechazó la autorización y afirmó que Petro tiene asuntos pendientes por explicar, entre ellos las presuntas irregularidades en su gobierno
El oficialismo cerró filas
Desde el bloque cercano al gobierno, la defensa fue distinta. La senadora Isabel Zuleta afirmó que la salida del país es un derecho que le asiste al exmandatario y aseguró que la decisión del Senado se ajusta a la Constitución
Zuleta también sostuvo que las críticas buscan debilitar el legado político de Petro
En la misma línea, Daniel Briceño recordó que la Cámara de Representantes no tiene competencia para autorizar esa salida, al tratarse de una función exclusiva del Senado
Por su parte, el senador Kevin Gómez Paz celebró el aval como una victoria de la institucionalidad y afirmó que el resultado protege los principios constitucionales frente a los ataques de la extrema derecha
Críticas dentro del Congreso
La controversia también llegó al interior de la propia corporación. Wally Rodríguez cuestionó la reacción del Gobierno tras la votación y habló de improvisación y falta de coordinación entre la Casa de Nariño y el Congreso
El debate dejó en evidencia una nueva fractura política alrededor de la figura de Petro, entre quienes ven la autorización como un trámite constitucional y quienes la interpretan como una maniobra para evitar responder ante la justicia