La Guardia Revolucionaria de Irán afirmó este domingo por la noche que atacó posiciones militares de Estados Unidos en Jordania, en una nueva escalada del enfrentamiento con Washington y en plena tensión por el control del estrecho de Ormuz
Blancos militares y mensaje de represalia
En su comunicado, el cuerpo militar iraní sostuvo que la operación combinó misiles y drones contra las bases aéreas King Hussein y Al Azraq, utilizadas por fuerzas estadounidenses en territorio jordano
También aseguró que fueron alcanzadas zonas de mantenimiento y reparación de aeronaves, además de áreas donde se encontraban desplegados cazas. Según su versión, los daños fueron importantes
La Guardia Revolucionaria enmarcó el ataque como una respuesta al bombardeo estadounidense-israelí sobre la isla de Larak, en el Golfo Pérsico, y advirtió que nuevas acciones hostiles recibirán respuestas más duras
La ofensiva sobre Larak
Del lado estadounidense, el ataque en Larak tuvo como objetivo dos lanzadores iraníes después de que se detectara la preparación de cohetes y minas navales en la zona
Irán, por su parte, denunció que esa operación dejó muertos y heridos entre sus filas y presentó la represalia sobre Jordania como una consecuencia directa de ese bombardeo
Una tensión que vuelve a subir
El conflicto regional entró en una fase de mayor presión tras los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra posiciones iraníes a fines de febrero. Luego de un alto el fuego en abril, las operaciones militares se reactivaron en julio y las negociaciones quedaron en suspenso
En el centro de la disputa sigue el estrecho de Ormuz, un paso clave para el comercio mundial de hidrocarburos. Teherán ha obstaculizado en varias ocasiones el tránsito de embarcaciones, mientras que Washington sostiene su despliegue para asegurar la navegación
Más presión económica
En paralelo, Estados Unidos endureció la presión sobre Irán con nuevas sanciones contra socios comerciales vinculados con sectores como el oro, la tecnología, los activos digitales, la aviación y el transporte marítimo
El paquete incluyó a 60 personas, empresas y embarcaciones acusadas de colaborar con ingresos petroleros y compras de armas
El presidente iraní, Massoud Pezeshkian, admitió que su país atraviesa dificultades económicas, pero afirmó que las medidas de Washington no cambiarán la situación en Ormuz