El ministro de Trabajo, Juan Sheput, reiteró su pedido para que Óscar Arriola deje la comandancia general de la Policía Nacional, en un momento marcado por el aumento de la violencia y las críticas a la respuesta oficial frente al crimen organizado

Una postura que viene de antes

Sheput afirmó que su cuestionamiento no es reciente ni responde a su ingreso al Ejecutivo. Según dijo, lleva meses sosteniendo que Arriola debe salir del cargo y no piensa cambiar de opinión

También señaló que la permanencia del jefe policial no solo debe analizarse por su desempeño institucional, sino por el impacto que genera en la ciudadanía. Para el ministro, esa percepción también influye en la lucha contra la inseguridad

Presión política sobre la cúpula policial

Sus declaraciones llegan después de que legisladores de varias bancadas exigieran a la jefa de Estado la salida de Arriola, en medio de las críticas por el avance del crimen organizado. La discusión se intensificó tras la declaración del estado de emergencia en Lima, Callao y Pataz

Hasta ahora, tanto la presidenta como el ministro del Interior han evitado definir un desenlace inmediato. Ambos sostienen que la permanencia de Arriola sigue bajo evaluación, aunque el titular del Interior afirmó que el jefe policial está técnicamente calificado y que cualquier decisión se verá más adelante

El caso que agravó la tensión

El debate se produjo luego del secuestro de Jenss Lara Tantaquilla, un empresario de 31 años dedicado aparentemente a la compra y venta de oro en Pataz. Fue liberado el lunes, tras permanecer retenido desde el fin de semana

Las autoridades presentaron el caso como parte de un operativo que permitió ubicarlo y detener a cinco presuntos implicados. Sin embargo, sus familiares aseguraron que la liberación se habría conseguido mediante contactos con la banda criminal 'Los Pulpos', que habría exigido hasta 5 millones de dólares por el rescate