A pocos kilómetros de Fort Lauderdale, Lauderdale-By-The-Sea se presenta como una playa pequeña y caminable que mantiene intacto parte de su espíritu original. Su escala reducida, su estética retro y su vida comunitaria la convierten en un destino distinto dentro del sur de Florida

Un pueblo costero que apostó a conservarse

El lugar ocupa apenas 1,5 millas cuadradas, equivalentes a 3,8 kilómetros cuadrados, y protege su bajo con normas que limitan las nuevas construcciones a 33 pies de altura, unos 10 metros. Además, las autoridades locales impulsan que comercios y hoteles respeten el estilo midcentury modern que define su identidad visual

La transformación urbana también buscó reforzar esa atmósfera: se ampliaron veredas, se renovaron espacios públicos, se sumaron mesas al aire libre, una plaza en Commercial Boulevard, sillas multicolores en Anglin’s Square y un nuevo logotipo para reforzar la marca del destino

Cómo moverse y qué hacer

La distancia entre sus puntos principales permite recorrerlo a pie sin dificultad. Quienes prefieren otra opción pueden alquilar bicicletas o usar un servicio de traslado en carritos de golf que opera todos los días y cuesta dos dólares por pasajero

Entre sus atractivos figuran una playa de 2,5 millas de extensión, un arrecife de coral vivo muy cerca de la costa y actividades como buceo, esnórquel y paddleboarding. También hay propuestas culturales y recreativas, como bailes nocturnos en la plaza, programas especiales en fechas festivas, observación de fauna y visitas a parques y tiendas del área

Una gastronomía concentrada frente al mar

La oferta culinaria se organiza sobre Commercial Boulevard, un tramo corto que va desde el canal intracostero hasta el océano Atlántico. Allí se concentran algunos de los sitios más buscados por visitantes y residentes

Entre ellos aparecen Blue Moon Fish Co., conocido por su brunch dominical; Aruba Beach Cafe, con música en vivo y pan Bimini con mantequilla de miel batida; y opciones de cocina internacional como Frenchy’s Table y Mickey’s Downtown

Con su mezcla de tradición, paseo urbano y vida playera, Lauderdale-By-The-Sea se afirma como una escapada breve que parece detenida en el tiempo