La producción de leche en el Atlántico registra una caída de entre 55% y 60% frente al mismo periodo de 2025, de acuerdo con estimaciones del sector ganadero. La falta de lluvias, la disminución de los pastos y las dificultades para asegurar agua y alimento están golpeando con más fuerza a los pequeños productores, que representan cerca del 85% de los ganaderos del departamento
El deterioro del panorama coincide con mayores costos de producción y con una presión adicional por el aumento de las importaciones de lácteos. Entre enero y mayo de 2026, las compras externas de leche y derivados subieron 56,4% frente al mismo lapso del año anterior, según cifras del gremio
Menos pasto, menos leche
La sequía redujo de manera significativa la oferta de forraje y dejó a muchas fincas con menos opciones para alimentar al ganado. También se han visto afectadas las fuentes de agua, las represas y los reservorios que sostienen la actividad en zonas rurales del departamento
Jorge Rodríguez, dirigente ganadero en Atlántico, explicó que la ausencia de lluvias complicó el acceso a alimento y agua. También advirtió que el estado corporal de las vacas ya se está deteriorando, lo que afecta su capacidad de producir leche y pone en riesgo la recuperación de los hatos si el clima seco persiste
Para compensar la escasez, los productores están recurriendo a silo, maíz, cebada y melaza. Sin embargo, esos insumos también subieron de precio, elevando todavía más los gastos de operación
El golpe más duro cae sobre los pequeños
Rodríguez afirmó que los pequeños ganaderos concentran la mayor exposición a la crisis. En su caso, el aumento en el costo de los alimentos, la compra de agua y el transporte hasta las zonas de producción recorta rápidamente los márgenes de rentabilidad
A eso se suma, según los productores, una brecha entre lo que cuesta producir y lo que reciben por litro de leche. El dirigente señaló que hace cerca de dos años el precio podía rondar los $3.000, mientras que hoy estaría entre $2.100 y $2.200 por litro
El sector también cuestiona que los aumentos en los precios de la leche y el queso al consumidor final no se traduzcan en mejores ingresos para quienes producen la materia prima. La caída en los litros por vaca y el gasto extra en suplementos amenazan la sostenibilidad de muchas fincas
Importaciones en alza
La presión sobre la cadena láctea no proviene solo del clima. Entre enero y mayo de 2026, Colombia importó 28.160 toneladas de leche en polvo desde Estados Unidos, Chile y Bolivia. El gremio calcula que ese volumen equivale a unos 234 millones de litros de leche líquida
Según la organización, esa cifra representa el 16,3% del acopio formal nacional en los primeros cinco meses del año, por encima del 9,2% registrado durante todo 2025
Estados Unidos sigue como el principal proveedor externo. Desde el 1 de enero de 2026 comenzó una nueva etapa del Tratado de Libre Comercio entre ambos países, con eliminación de contingentes y aranceles para la mayoría de los productos lácteos incluidos en el cronograma de desgravación
Las importaciones incluyen sobre todo leche en polvo entera y descremada, además de lactosueros y quesos. El gremio advierte que esta oferta puede afectar las condiciones de compra de la producción local, especialmente en regiones donde los costos ya subieron por el clima
Pedido de apoyo urgente
Los ganaderos del Atlántico esperan medidas del Ministerio de Agricultura para enfrentar la escasez de agua y alimento. Entre las prioridades figuran apoyos para comprar suplementos, facilitar el transporte de agua y proteger a los pequeños establecimientos rurales
Rodríguez advirtió que las pérdidas podrían crecer si la sequía se extiende hasta febrero o marzo de 2027. Con los reservorios agotándose y menos lluvias a la vista, los productores temen asumir más gastos en un escenario de menor producción
Por su parte, el gremio pidió al Ministerio de Comercio revisar los mecanismos de defensa comercial disponibles, vigilar la evolución de las importaciones y verificar si existen subsidios o prácticas que afecten la competencia. También solicitó reforzar los controles sanitarios y aduaneros sobre los productos que ingresan al país