La Unión Europea convocó una reunión de emergencia de sus ministros del Interior para analizar la crisis abierta en Ceuta, donde España reforzó este sábado la frontera con la instalación de una barrera flotante de 500 metros
Veintidós gobiernos del bloque reclamaron en una carta que el encuentro se celebre el martes y pidieron respaldo para que Madrid recupere el control del paso con Marruecos. En paralelo, el gobierno español sostuvo que la situación en el enclave comenzaba a normalizarse tras la entrada de unas 60.000 personas en pocas horas, de las cuales la mayoría ya habría regresado
Tensión política en Europa
El presidente Pedro Sánchez pidió a los líderes europeos que impulsen la reunión, pero cuestionó a los países que reclamaron la exclusión de España del espacio Schengen. También rechazó esas presiones al calificarlas de egoístas, polarizadoras e ilegales
Italia anunció la suspensión temporal de los acuerdos de Schengen con España, mientras Dinamarca planteó que el bloque estudie una medida similar. Entre los firmantes de la carta figuran dirigentes de Alemania, Hungría, Suecia y Polonia, aunque Francia, Luxemburgo, Portugal, España e Irlanda quedaron fuera del pedido
La Comisión Europea respaldó la convocatoria y habló de la necesidad de revisar la resiliencia del bloque. Al mismo tiempo, indicó que durante la oleada migratoria no se registró ingreso de personas hacia la España peninsular ni hacia el resto de la Unión
Controles y refuerzo fronterizo
En la playa del Tarajal, uno de los puntos más sensibles del enclave, soldados y policías patrullaron la zona mientras la Guardia Civil montaba la nueva estructura de contención. La barrera neumática, junto con una línea de boyas, fue diseñada para sobresalir sobre la superficie y quedar anclada bajo el agua, con un canal para el patrullaje de las embarcaciones oficiales
El ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska, llegó a Ceuta para transmitir tranquilidad y aseguró que la crisis no está cerrada, aunque describió la situación como de razonable normalidad. También afirmó que casi todos los migrantes que ingresaron de forma masiva ya abandonaron el enclave
Balance y secuelas
Las autoridades informaron además la recuperación de al menos 67 cadáveres del lado español de la frontera, en un episodio marcado por ahogamientos y muertes ocurridas al intentar sortear el rompeolas y la valla fronteriza
Grande-Marlaska culpó a las redes de tráfico de personas por aprovechar la vulnerabilidad de los migrantes y por difundir interpretaciones engañosas sobre una decisión judicial que impide devoluciones sumarias de quienes son interceptados en el mar
Desde la ciudad autónoma, el presidente local, Juan Vivas, rechazó la idea de que la situación esté normalizada y sostuvo que aún quedan miles de personas por retornar. En las calles, el movimiento volvió de a poco, aunque persistían las colas en supermercados y la sensación de incertidumbre entre los vecinos
Ceuta y Melilla, los dos enclaves españoles en el norte de África, registran con frecuencia intentos de ingreso de migrantes que buscan llegar a Europa. España, que mantiene una postura más abierta en materia migratoria que buena parte del continente, defendió su política y negó que eso haya incentivado la reciente oleada