La llegada de la tormenta de Santa Rosa vuelve a poner el foco en el tiempo del Área Metropolitana de Buenos Aires. Para este jueves 27 de agosto, el pronóstico anticipa lluvias a lo largo de gran parte de la jornada, con el tramo más cargado de agua entre el mediodía y la tarde
Cómo va a estar el jueves
Durante las primeras horas del día y la mañana se prevén tormentas aisladas. Hacia la tarde, la intensidad de las precipitaciones tenderá a bajar, con la posibilidad de algunos ratos de sol
El cierre del día será mayormente nublado y no se descarta algún chaparrón esporádico, con una probabilidad del 10%
Qué significa la tormenta de Santa Rosa
Se trata de una denominación popular para las lluvias y tormentas que suelen registrarse en los días previos o posteriores a la festividad de Santa Rosa de Lima. No es un fenómeno definido con precisión científica, aunque la tradición lo asocia con temporales de fines de agosto y comienzos de septiembre
La creencia sostiene que puede aparecer en un margen de hasta quince días alrededor del 23 de agosto, fecha dedicada a la santa
El origen del nombre
El nombre remite a Isabel Flores de Oliva, conocida como Santa Rosa de Lima. La tradición cuenta que habría provocado una fuerte tormenta para impedir el desembarco de una misión pirata en su ciudad natal, en un episodio asociado a sus plegarias en la Iglesia Nuestra Señora del Rosario de Lima
Su celebración es el 23 de agosto, aunque en algunos lugares todavía se recuerda el día 30 por un cambio en el calendario litúrgico
Qué dice la ciencia
Desde mediados y fines de agosto, la atmósfera empieza a mostrar cambios en su circulación. La cercanía de la primavera favorece el ingreso de aire cálido, mayor humedad y condiciones propicias para la formación de tormentas
Un estudio del organismo meteorológico publicado en 2024 analizó las precipitaciones entre 1906 y 2023 y encontró tormentas en 67 de los 118 años registrados, lo que representa un 57% de los casos. Aun así, no siempre se trató de lluvias intensas o abundantes
La explicación oficial también pone un límite a la creencia más extendida: no hay evidencia de que la tormenta de Santa Rosa sea siempre más fuerte que cualquier otra