El Hospital 12 de Octubre ha puesto en marcha un ensayo clínico con mascarillas nasales personalizadas fabricadas en 3D para ayudar a respirar a recién nacidos prematuros de muy bajo peso, incluidos bebés de menos de 750 gramos

El objetivo es comprobar si este sistema mejora la ventilación no invasiva, mantiene más estables los niveles de oxígeno y reduce las complicaciones vinculadas a los dispositivos convencionales

Un paso más tras el estudio piloto

El proyecto, financiado por el Instituto de Salud Carlos III, retoma una línea de trabajo iniciada con un estudio piloto previo del Servicio de Neonatología publicado en 2022. Aquel primer análisis apuntó que las mascarillas personalizadas mediante impresión 3D eran seguras y podían mejorar algunos parámetros respiratorios

Ahora los investigadores medirán cuántas veces por hora desciende la saturación de oxígeno en sangre por debajo del 85% con cada tipo de mascarilla. Con esos datos quieren comparar el rendimiento del modelo personalizado frente a las opciones comerciales que se utilizan en la actualidad

Más ajuste para bebés extremadamente pequeños

En el Servicio de Neonatología del hospital nacen cada año entre 100 y 120 niños con un peso inferior a 1.500 gramos. De ellos, alrededor de 20 pesan menos de 750 gramos y algunos llegan al mundo con apenas 500 gramos

En estos casos, contar con dispositivos adaptados a una anatomía facial tan pequeña puede facilitar el tratamiento y mejorar el confort del paciente. La mayor parte de los recién nacidos por debajo de 1.500 gramos, sobre todo los que no alcanzan los 1.000 gramos, necesita algún tipo de ayuda respiratoria

Cuando la situación clínica lo permite, la ventilación no invasiva es la alternativa preferente porque ofrece soporte sin necesidad de intubar al bebé. El problema es que las mascarillas comerciales solo llegan hasta la talla XS y aun así pueden quedar grandes en los prematuros de menor peso

Del escaneo al uso clínico en pocos días

Las nuevas mascarillas se ajustan a la anatomía facial de cada recién nacido gracias a un proceso desarrollado por ingenieros de la Unidad de Tecnologías Avanzadas en Diseño e Impresión 3D del hospital, en colaboración con XPER3D Serveo Servicios

Todo empieza con un escaneo 3D de la cara del bebé, un procedimiento indoloro e inocuo. La exploración se realiza con protección ocular y, siempre que es posible, manteniendo el contacto con los padres mediante el método canguro o dentro de la incubadora

Después, con la imagen digital, se diseña la mascarilla y se fabrica un molde personalizado mediante impresión 3D. Ese molde se usa para generar la pieza final, elaborada con silicona biocompatible de uso clínico

El último paso se realiza en Neonatología, donde la mascarilla pasa por un proceso de desinfección y esterilización con luz ultravioleta antes de su utilización

Según el hospital, todo el proceso, desde el escaneado hasta la fabricación, se completa en un plazo de entre tres y siete días. Ese margen permite adaptar el dispositivo a los cambios físicos que experimentan los prematuros durante sus primeras semanas de vida