Miriam, una argentina que vive en España y trabaja en el transporte internacional de cargas, mostró cómo es su rutina sobre la ruta europea. Su trabajo la lleva por países como Francia, Italia, Alemania y Polonia, con jornadas largas y períodos extendidos lejos de su hogar
A través de sus publicaciones en redes sociales, contó que pasa entre 22 y 24 días fuera de casa y que, cuando regresa, suele quedarse solo dos, tres o cuatro días, según la temporada. Ese tiempo lo reparte entre el descanso, la visita a sus seres queridos y la preparación de todo lo necesario para volver a salir
Una rutina que deja poco margen
La conductora explicó que su organización está pensada para no perder tiempo durante los días libres ni complicar los trayectos. Antes de partir, deja resuelta gran parte de la comida y otras tareas básicas para sostener el ritmo de trabajo
Según contó, prepara hasta 40 viandas caseras antes de salir y las guarda en un congelador especial de 55 litros. En la ruta, en cambio, suele resolver comidas simples como panqueques. También lleva un organizador con avena, servilletas y elementos de higiene personal
La logística también forma parte del oficio
Miriam remarcó que el trabajo no se limita a manejar. También implica cargar y descargar mercadería, limpiar el tráiler y cumplir horarios estrictos de entrega. A eso se suman las dificultades cotidianas de conseguir lugares adecuados para ducharse y de adaptarse a distintos idiomas en cada frontera
En ese punto, señaló que el inglés es una herramienta clave para resolver imprevistos y evitar demoras. Dijo además que depender solo de traductores automáticos puede generar confusiones en medio del trabajo
Visibilizar el oficio y abrir camino
Con sus publicaciones, Miriam busca mostrar la exigencia real de la profesión y, al mismo tiempo, alentar a más mujeres a sumarse al transporte pesado. Su experiencia resume una vida de disciplina, organización y adaptación constante, dentro y fuera de la cabina