La resiliencia no consiste en no sufrir ni en salir indemne de una dificultad. Para Gisela Gilges, la clave está en disponer de recursos internos y externos que permitan seguir adelante después del golpe

“No es que no te duela, es tener recursos para no quedarte viviendo en el lugar donde la vida te golpeó”, sostuvo la life coach al explicar por qué, ante una misma adversidad, algunas personas logran recuperarse y otras quedan inmovilizadas

Una metáfora para entender la diferencia

En un video que publicó en su cuenta de Instagram, Gilges comparó la vida con una bajada nevada. No es lo mismo enfrentarla con equipamiento, asistencia y preparación que hacerlo en soledad y casi sin protección

La especialista planteó que la escena es la misma para todos, pero no así las condiciones para atravesarla. En su mirada, ahí aparece la diferencia entre tener recursos o depender solo de la fuerza de voluntad

Los cinco recursos que propone

Gilges llamó a esa mirada la teoría de los cinco recursos. El primero es el social: no se trata de acumular vínculos, sino de contar con al menos una persona real a la que se pueda recurrir en un momento difícil

El segundo es el emocional, entendido como la capacidad de sentir sin quedar atrapado por lo que se siente. “Mucha gente no se destruye por lo que siente, se destruye porque no sabe qué hacer con lo que siente”, advirtió

El tercero es el intelectual, es decir, poder pensar con claridad en medio de una crisis y entender que la urgencia no siempre es el mejor contexto para decidir

Dinero propio y horizonte personal

El cuarto recurso es el económico. Gilges aclaró que no se refiere necesariamente a tener mucho dinero, sino a disponer de recursos propios y cierta autonomía para no quedar sujeto por completo a otra persona

El quinto es el de futuro: tener una dirección, una ilusión, un proyecto o una razón que impulse a seguir

Para la life coach, la resiliencia no depende solo de aguantar, sino de construir condiciones concretas para no hundirse frente al caos. “La gente no se hunde solo por lo que pasa. Se hunde por la cantidad de recursos que tiene o no tiene para atravesarlo”, resumió