Un remolcador se hundió frente a las costas de Botolan, en la provincia filipina de Zambales, después de enfrentar condiciones marítimas muy adversas y un oleaje intenso que complicó la navegación

La embarcación comenzó a escorarse hacia estribor hasta perder estabilidad por completo. En cuestión de segundos, terminó sumergida y quedó apoyada en el fondo marino, a unos 24 metros de profundidad

Salto al agua para sobrevivir

Ante la inminencia del naufragio, los diez trabajadores que integraban la tripulación y el equipo de apoyo se arrojaron al mar. Luego fueron rescatados por efectivos de seguridad

Las autoridades confirmaron que todos se encuentran en buen estado de salud y que no registraron heridas de gravedad

Alerta por el combustible

Tras el hundimiento, la atención se concentró en la carga que llevaba la nave: unos 15.000 litros de combustible. Según los reportes preliminares, el tanque permanecía intacto, aunque se activó un protocolo de vigilancia para evitar un posible daño ambiental

Las autoridades mantienen el monitoreo de la zona y tienen preparados equipos de protección marina por si fuera necesario intervenir de inmediato

Qué pudo haber pasado

La vocera de la Guardia Costera de Filipinas indicó que una de las hipótesis es que el casco haya golpeado restos metálicos sumergidos, posiblemente vinculados a otro barco hundido en ese sector

También se investiga el impacto del oleaje y de las condiciones del mar sobre la estabilidad del remolcador. La causa exacta del siniestro sigue bajo análisis

La semana anterior, la misma unidad había encallado cerca de Barangay Bangan, también en Botolan, después de detectarse una filtración de agua de mar en su casco. Ese antecedente forma parte de la investigación en curso