Seis hombres fueron condenados en Salta tras una investigación por maniobras defraudatorias con cheques electrónicos. La causa se resolvió en un juicio abreviado pleno, y el juez Leonardo Feans homologó el acuerdo alcanzado entre las partes
El expediente se originó por estafas cometidas contra tres empresas vinculadas a la venta de elementos de seguridad industrial, lubricantes y artículos para el hogar. Durante la audiencia, los representantes de las firmas afectadas expresaron su conformidad con la resolución
Una estructura con roles definidos
La investigación describió una organización con tareas diferenciadas y dos supuestos jefes: Héctor Rubén Jiménez y Juan Carlos Sacarías. Ambos recibieron cinco años de prisión de cumplimiento efectivo como coautores de asociación ilícita, en carácter de organizadores, y estafas
Además, Cristian Ignacio Illescas, Fabricio Isaías Sacarías Galindo y Marcos Damián Ruiz fueron condenados a tres años de prisión de ejecución condicional por asociación ilícita, en calidad de miembros, y estafas. Emanuel Nolberto Álvarez recibió un año de prisión condicional por estafa
En tanto, Leandro Nicolás Lozano fue sobreseído. La Fiscalía también pidió el decomiso de los bienes secuestrados durante el caso, y el tribunal aceptó ese planteo
Compras con fondos inexistentes
Según la investigación, entre septiembre de 2022 y abril de 2023 el grupo visitó comercios para realizar compras de alto valor y aparentar solvencia económica. Como medio de pago utilizaban cheques electrónicos emitidos desde cuentas sin fondos, sabiendo que no iban a ser acreditados
La maniobra les permitió retirar mercadería sin respaldo financiero real y provocó un perjuicio económico importante a las empresas damnificadas
Los investigadores detallaron que los organizadores captaban jóvenes sin antecedentes financieros negativos y les ofrecían dinero a cambio de abrir cuentas bancarias y tramitar chequeras electrónicas. Después, esas personas se presentaban en los comercios para concretar las compras con los cheques emitidos a su nombre
Luego, las sumas obtenidas eran derivadas a cuentas de los organizadores o de personas vinculadas a ellos. El entrecruzamiento de movimientos bancarios, comunicaciones y documentación sobre apertura de cuentas fue clave para reconstruir la operatoria
Tras la sentencia, la Fiscalía y las defensas renunciaron a los plazos para recurrir, por lo que la resolución quedó firme de manera inmediata