Renzo Eduardo Chidichimo fue condenado a prisión perpetua por el femicidio de Rocío Magalí González, de 25 años, su compañera de trabajo. La sentencia fue dictada por el juez Santiago Paolini, del Tribunal Oral en lo Criminal N° 3 de La Plata, luego de que un jurado popular lo declarara culpable

Un crimen atravesado por denuncias previas

La defensa sostuvo durante el debate que no todo homicidio de una mujer configura automáticamente un femicidio y planteó que debía probarse que el ataque estuvo motivado por la condición de mujer de la víctima. Ese planteo quedó ahora como uno de los ejes que buscarán discutir ante Casación

El jurado, en cambio, entendió que el caso debía encuadrarse como homicidio agravado por mediar violencia de género. Esa definición fue determinante para la pena impuesta

La causa sigue abierta en instancia de revisión, ya que la defensa oficial prepara un recurso ante el Tribunal de Casación Penal bonaerense para intentar revertir la figura aplicada en el juicio

El ataque en el trabajo

Rocío trabajaba con el acusado en una empresa de monitoreo de alarmas. Antes del crimen había denunciado en dos ocasiones situaciones de acoso, violencia psicológica y maltrato. Tras la primera presentación, realizada hacia fines de 2022, se dispusieron restricciones de acercamiento y la entrega de un botón antipánico

También se modificaron horarios y tareas para evitar cruces dentro de la empresa, aunque el hostigamiento continuó. Su entorno señaló que consideraba insuficientas esas medidas y que evaluaba insistir con una denuncia penal

Dos días antes del asesinato, según el testimonio de una tía de la víctima, Chidichimo la amenazó con una frase que marcó el desenlace: le dijo que “disfrutara porque ya le quedaba poco”

Una ejecución a plena luz del día

El ataque ocurrió el 1 de junio de 2023, cerca de las 14, en el local donde funcionaba la empresa de alarmas en Saladillo. Chidichimo llegó fuera de su horario laboral, ingresó al lugar y fue directamente hacia el sector donde trabajaba Rocío

Allí sacó una pistola Bersa calibre 9 milímetros y disparó siete veces. La secuencia quedó registrada por cámaras de seguridad y también fue presenciada por una compañera de trabajo

La acusación sostuvo que no hubo una discusión previa ni una reacción improvisada. Según esa versión, el agresor fue al lugar con el arma, ubicó a la víctima y ejecutó el ataque en un espacio cerrado de trabajo

Después del crimen, Rocío fue trasladada de urgencia a un centro de salud de la zona, pero murió por la gravedad de las heridas

La búsqueda y la detención

Chidichimo escapó y permaneció prófugo durante cinco días. La búsqueda involucró a distintas fuerzas policiales, con rastrillajes en la zona rural, drones, perros y apoyo aéreo

Cuando fue localizado, llevaba consigo el arma que la investigación señaló como utilizada en el crimen. Luego fue indagado por la fiscal Patricia Hortel y decidió no declarar. Desde entonces quedó alojado en una unidad del Servicio Penitenciario Bonaerense a disposición de la Justicia