En un operativo llamado Plan Gþmes, comandado por Patricia Bullrich, se lograron importantes resultados en la lucha contra el narcotráfico. El objetivo era controlar la frontera de la zona de Orán y Aguas Blancas, donde se sabía que los narcotraficantes utilizaban un camino para bajar cocaína a los grandes centros de distribución. La estrategia consistió en apostar sobre la ruta provincial 5 a dos patrullas, distanciadas una de otra a 10 kilómetros. La primera observó cómo dos camionetas pasaban a más de 150 kilómetros por hora y alertó a la segunda. Ante la advertencia, la segunda patrulla activó la sirena y se posicionó en la ruta para realizar un control. La primera de las dos camionetas utilizadas por los narcos aceleró, embistió el control de Gendarmería y continuó su marcha sin detenerse. Los agentes apenas tuvieron tiempo de apartarse para evitar ser arrollados sobre la ruta. La segunda apagó las luces y realizó un giro en U. Así fue cómo comenzó la persecución en sentido contrario. En plena noche y sin luces, los narcotraficantes intentaron huir por un camino vecinal. Sin embargo, la falta de visibilidad les jugó en contra, no lograron encontrar la salida y la camioneta Amarok quedó atascada de punta en la banquina. Cuando los efectivos rodearon la camioneta, la misma tenía las puertas abiertas, la dirección bloqueada y sin la llave. Tanto el conductor como el acompañante habían podido huir. Este operativo Plan Gþmes amplió la dotación de Prefectura y Policía Federal y se sumó a la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) para controlar la frontera de la zona de Orán y Aguas Blancas. Ya con la camioneta secuestrada en el cuartel, unos 20 gendarmes llevaron a cabo las tareas pertinentes a clasificar la droga secuestrada. El resultado fue la incautación de una gran cantidad de cocaína y la detención de los narcotraficantes involucrados. Este operativo es un ejemplo de cómo la colaboración entre diferentes fuerzas del orden pueden lograr resultados importantes en la lucha contra el narcotráfico.