A comienzos de este mes, Marcelo J. regresó a su casaquinta de Maquinista Savio con una certeza: había que empezar de nuevo. Había pasado 48 horas detenido en una celda de la Policía Federal, en una causa tramitada por el Juzgado Federal de Campana
Su emprendimiento era sencillo: cultivar hongos en su casa. Pero una denuncia anónima sostuvo que en el lugar funcionaba un laboratorio de droga. Esa acusación activó un allanamiento, una detención y el secuestro de parte de su producción y herramientas de trabajo
Un allanamiento y una sospecha
El operativo se realizó el jueves 6 de este mes. La Policía Federal ingresó a la propiedad con orden judicial y revisó los ambientes, dos gazebos y una sala de acondicionamiento. En el lugar, un perito oficial señaló que uno de los hongos hallados podía ser psilocibe, una variedad alucinógena alcanzada por la ley de drogas
Con esa hipótesis, la causa avanzó bajo la calificación de cultivo de estupefacientes en concurso ideal con tenencia para la venta. Los agentes secuestraron 36 bloques con hongos formados, jeringas con esporas, otras 75 bolsas en proceso de crecimiento y balanzas, entre otros elementos
La pericia que cambió el caso
Marcelo fue indagado y permaneció detenido hasta que se ordenó el análisis de las muestras incautadas. El resultado fue concluyente: el Laboratorio Químico del Departamento Científico Pericial de la Prefectura determinó que las seis muestras enviadas “no contienen sustancias psicotrópicas”
Con ese informe, el magistrado dispuso su sobreseimiento y la causa quedó cerrada sin afectar su buen nombre y honor
La denuncia y el origen de la causa
La denuncia que dio origen al expediente había sido presentada a mediados de enero, de forma anónima, ante la Secretaría de Seguridad de la Municipalidad de Escobar. En el texto, el denunciante afirmaba que en una casaquinta había “un laboratorio donde fabrica droga” y describía al supuesto responsable como “un vecino preocupado por los pibes”
La investigación derivó en tareas de vigilancia y en la posterior verificación del domicilio. Los detectives constataron que había dos invernaderos y una sala de germinación. También hablaron con vecinos, que mencionaron un olor proveniente de la propiedad
Rearmar después del golpe
Tras su liberación, Marcelo publicó un descargo en sus redes. Aseguró que el hongo cuestionado era una pholiota adiposa, conocida como hongo de la nuez, y sostuvo que su actividad es el cultivo de alimentos
También contó que, al volver al emprendimiento, encontró daños y pérdidas materiales: infraestructura rota, bloques de sustrato perdidos, herramientas faltantes e insumos deteriorados. A eso se sumó la deuda por honorarios legales
Ahora busca reconstruir su trabajo y pide apoyo para sostener el proyecto. Su objetivo, dice, es que el cultivo de hongos comestibles tenga más visibilidad para evitar nuevas confusiones