A poco de comenzar la quinta audiencia, la defensa de Cristian “Pity” Álvarez volvió a pedir la suspensión del juicio en el que se lo acusa por el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz. Los abogados Javier Ignacio Baños y Sebastián Queijeiro presentaron un recurso de inconstitucionalidad y reclamaron que el debate se detenga hasta resolver si el músico puede afrontar el proceso
Se trata del cuarto planteo de este tipo desde antes del inicio del juicio. El primero había sido rechazado días antes de la apertura del debate; luego hubo un nuevo intento durante la primera jornada, cuando se advirtió que el imputado se quedaba dormido en la sala, y un tercer pedido fue presentado el 26 de agosto por su actual defensa
La discusión por su capacidad para seguir el proceso
En su nueva presentación, los abogados pusieron el foco en la comparación entre la actividad artística del músico y las exigencias de un juicio oral. Sostuvieron que subir a un escenario no equivale a participar de un debate judicial y remarcaron que el proceso exige atención sostenida, retención de datos, comprensión de consecuencias legales y respuesta inmediata frente a información nueva
Según su planteo, lo ocurrido en las audiencias muestra que Álvarez se desconecta, pierde el hilo o directamente se duerme, aun con esfuerzos para mantenerlo atento. Por eso, remarcaron que lo relevante no es lo que pueda hacer sobre un escenario, sino su estado concreto dentro de la sala de juicio
Los episodios recientes que la defensa tomó como nuevos hechos
La defensa sostuvo que desde el comienzo del debate aparecieron hechos nuevos que justifican reabrir la discusión sobre la aptitud del acusado. Entre ellos mencionaron los episodios de somnolencia y lo sucedido el 26 de agosto, cuando el presidente del tribunal, Gustavo Goerner, interrumpió la exposición al advertir que Álvarez se estaba quedando dormido
En el recurso también afirmaron que las filmaciones del juicio permitirían ver momentos en los que el músico pierde la atención, se duerme y no logra sostener un estado de alerta continuo. Por ese motivo, pidieron que se incorporen las videograbaciones del debate
Además, sumaron un informe del psiquiatra y especialista en Medicina Legal Rafael Herrera Milano, quien revisó la documentación médica y asistencial ya incorporada a la causa. Según la defensa, el perito concluyó que hay fundamentos científicos para dudar de que Álvarez tenga hoy una capacidad neuropsíquica suficientemente estable y previsible para enfrentar un juicio oral
De todos modos, aclaró que eso no implica una incapacidad definitiva y sugirió una nueva evaluación multidisciplinaria
El revés anterior y el salto al Tribunal Superior
El planteo llegó después de que la Sala I de la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional rechazara, el 28 de agosto, una queja de la anterior defensa. Ese pedido buscaba revisar lo resuelto por el TOC N°29 el 4 de mayo, cuando se rechazó una nueva evaluación neurocognitiva, se reanudó un proceso que llevaba más de tres años suspendido y se fijó el inicio del juicio para el 10 de agosto
Casación entendió que aquella decisión no era definitiva y sostuvo que cualquier agravio podría revisarse una vez concluido el debate. También calificó como hipotéticas las advertencias sobre un eventual deterioro en la salud del acusado y afirmó que, si aparecía algún indicio concreto durante el juicio, el tribunal podía adoptar medidas
Ahora, la nueva defensa sostiene que lo ocurrido desde la apertura del debate ya dejó de ser una posibilidad abstracta. También cuestionó que la discusión se traslade al final del proceso, al argumentar que una eventual absolución no repararía una audiencia ya transcurrida sin participación efectiva del imputado
Con esos fundamentos, Baños y Queijeiro pidieron que el recurso sea concedido con efecto suspensivo para frenar el debate mientras el planteo se analiza. En forma subsidiaria, dejaron presentada una acción de habeas corpus y mantuvieron sus objeciones sobre el juez natural, el juicio por jurados y las nulidades ya planteadas en la causa