El politólogo Andrés Malamud analizó este domingo el conflicto diplomático entre la Argentina y Brasil y consideró que Javier Milei busca dejar ver que puede confrontar con el principal socio comercial del país sin generar consecuencias. “Está tratando de demostrar que la diplomacia no sirve para nada”, afirmó
En una entrevista con José Del Río en LN+, en el marco del programa Comunidad de Negocios, Malamud se refirió a las declaraciones que el Presidente realizó durante su visita a San Pablo, donde respaldó al senador Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, y definió a Luiz Inácio Lula da Silva como “presidiario” y al juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, como “basura calva”. Según el politólogo, la reacción de Itamaraty estuvo motivada principalmente por los agravios contra el magistrado y no en las descalificaciones contra Lula
Respecto de estas últimas, sostuvo: “O no importó, o no entendieron o prefieren bajar el nivel de la disputa”. Malamud planteó que la actitud del mandatario argentino constituye una prueba sobre el funcionamiento actual de las relaciones internacionales
“Está tratando de demostrar que se puede insultar al principal socio comercial de la Argentina, en su territorio, sin consecuencias para la Argentina. Si esto es así, entonces el mundo está cambiando a nuestra vista”, advirtió
En ese sentido, vinculó el episodio con otros acontecimientos que, desde su perspectiva, muestran una pérdida de peso de las normas institucionales. Mencionó como ejemplo el pedido del presidente de Estados Unidos al titular de la FIFA para que se perdonara una tarjeta roja
En ese sentido, reforzó: “Milei está tratando de demostrar que lo mismo pasa en las relaciones entre los Estados, que todo lo que aprendimos hoy no funciona”. En otro tramo de la entrevista, Malamud analizó el rechazo que, según advirtió, existe hacia los argentinos en distintas partes del mundo
Señaló que el odio no tiene una explicación racional, sino que surge de una convergencia de factores, y consideró que Milei es uno de ellos, aunque no el más importante. En ese sentido, recordó que las acusaciones de racismo contra la Argentina comenzaron hace cuatro años, antes de la llegada del actual gobierno
El politólogo también vinculó el fenómeno con los éxitos deportivos del país y el cambio que produjeron en la percepción internacional. “Tiene que ver con que, de repente, somos Goliat y ya no David, como éramos hace cuatro años, cuando no éramos los campeones”, explicó
A ese escenario sumó el efecto de los algoritmos, que muestran de manera permanente aquellos contenidos que generan rechazo. De esa forma, indicó, los insultos y maltratos de algunos terminan siendo atribuidos a la totalidad
“Los argentinos hoy somos los leprosos del mundo árabe, de Occidente y de América Latina”, afirmó. También sostuvo que esa mirada externa representa una carga difícil de sobrellevar para algunos, pero que otros la adoptan con orgullo porque los hace sentirse diferentes
Según resumió, esa reacción alimenta el mismo fenómeno: cuanto más especiales se consideran los argentinos, mayor es el rechazo que provocan. En cuanto a la implicancia de la llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete y la salida de Manuel Adorni, Malamud consideró que el cambio representa “la victoria de la política profesional por sobre el amateurismo de los que venían a destruir a la casta”
Según explicó, la designación implica una toma de conciencia por parte del Gobierno de que el esquema anterior no funcionaba y responde a la necesidad de contar con un dirigente capaz de alcanzar acuerdos con otros sectores