La decisión quedó en manos del Ejecutivo
El Gobierno autorizó la extradición a Turquía de Serkan Kurtulus, un jefe mafioso turco detenido en la Argentina desde 2020. Después de agotar todas las instancias judiciales, su intento de frenar el traslado quedó finalmente en manos del Poder Ejecutivo
La Cancillería dispuso la entrega y las oficinas de Interpol en Buenos Aires y Estambul comenzaron a coordinar los detalles del operativo. Kurtulus será enviado a Turquía, que lo reclama como supuesto cabecilla de una organización acusada de homicidio, extorsión, secuestro y tráfico de armas, entre otros delitos
Las denuncias que complican el traslado
Desde la cárcel, Kurtulus aseguró que si regresa a su país podría ser torturado o asesinado por revelar presuntos vínculos entre el crimen organizado, sectores de inteligencia y personas del entorno del presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan
Su defensa sostuvo que se convirtió en un arrepentido dispuesto a aportar información sensible sobre el funcionamiento interno de esa red, lo que, según sus abogados, lo expone a un riesgo extremo
En ese contexto, una de las voces que pidió que la Argentina le otorgara asilo político fue Can Dündar, exdirector de Cumhuriyet, quien vive exiliado en Berlín. Dündar advirtió que la extradición podría significar para Kurtulus tortura o muerte, y dijo que sus archivos podrían ayudar a esclarecer zonas oscuras de la política turca
Un caso seguido por organismos internacionales
Organismos internacionales vienen cuestionando desde hace años la situación institucional de Turquía por el deterioro del Estado de derecho, la persecución a opositores y periodistas y el incumplimiento de fallos del Tribunal Europeo de Derechos Humanos
Human Rights Watch, Amnistía Internacional y el Consejo de Europa, entre otros, denunciaron detenciones arbitrarias, torturas, desapariciones forzadas y persecución judicial contra periodistas, dirigentes opositores y magistrados
La defensa de Kurtulus sostiene que las garantías diplomáticas ofrecidas por Ankara no alcanzan para asegurar su integridad física
El antecedente y la etapa final
Kurtulus siguió en la Argentina un derrotero similar al del exguerrillero chileno Galvarino Apablaza, en un expediente atravesado por la tensión entre extradición y riesgo de persecución política en el país requirente
Su caso incluye una notificación roja de Interpol por crímenes cometidos entre 2016 y 2017 y una detención en Puerto Madero en 2020, luego de haber ingresado al país con documentación falsa junto a su lugarteniente, Líder Camgoz
En las últimas semanas, su abogado intentó abrir nuevas incidencias para frenar la entrega, pero el expediente principal ya quedó firme tras el rechazo de las apelaciones ordinarias y extraordinarias
La Corte Suprema confirmó en 2023 que la extradición era procedente, aunque exhortó a Turquía a garantizar la integridad física de Kurtulus. Con esa vía cerrada, la ejecución del traslado quedó ahora en manos de la Cancillería, Interpol y las autoridades de ambos países