El embajador brasileño Julio Bitelli abandonó Buenos Aires este lunes con destino a Brasilia, sin una fecha cierta de regreso a la Argentina. La decisión se produce en medio de la tensión diplomática desatada por los insultos del presidente Javier Milei hacia su par Luiz Inácio Lula da Silva

Desde el gobierno argentino descartaron formalmente cualquier pedido de disculpas por las palabras del mandatario, quien calificó al líder brasileño como "zurdo", "ladrón" y "presidiario" durante un acto público. Una alta fuente oficial confirmó que la postura no será modificada pese a la presión de Itamaraty

La situación se complicó aún más cuando el propio Milei intensificó sus críticas al incluir a Brasil en lo que denominó una "campaña antiargentina" vinculada al Mundial de Estados Unidos. La presencia de Karina Milei y del canciller Pablo Quirno junto al presidente durante los insultos añadió capítulos al conflicto

El encargado de Negocios en Brasilia, Eduardo Uziel, asumió temporalmente la conducción de la delegación diplomática brasileña en Buenos Aires. Mientras tanto, fuentes oficiales y diplomáticas estiman que la crisis no escalará a niveles más graves por razones pragmáticas: las elecciones brasileñas están próximas y el PT no tiene interés en una confrontación que vaya más allá del plano discursivo

Un patrón de roces con gobiernos de izquierda

El episodio con Brasil se suma a una serie de conflictos que el gobierno libertario ha mantenido con naciones gobernadas por la centroizquierda o la izquierda desde que asumió el poder

El quiebre más significativo se produjo con España en mayo de 2024. Milei insultó a la primera dama Begona Sánchez durante un acto del partido Vox en Madrid, lo que provocó la ruptura del vínculo bilateral

A pesar de que España designó un nuevo embajador en noviembre de ese año, la relación se mantuvo en nivel estrictamente institucional. Milei realizó seis viajes a territorio español sin mantener contacto alguno con el gobierno de Pedro Sánchez

Colombia, Venezuela e Irán: otros frentes abiertos

Con Colombia, el conflicto estalló en marzo de 2024 cuando Gustavo Petro ordenó la expulsión de diplomáticos argentinos tras las calificaciones de "terrorista" y "asesino" que Milei le dedicara. El embajador Marcelo Dzugala debió abandonar el país y la relación se mantuvo distante hasta la reciente llegada de un nuevo representante diplomático colombiano

En julio de ese mismo año, Nicolás Maduro expulsó a toda la delegación diplomática argentina de Venezuela luego de que Milei no reconociera su triunfo electoral. Durante largos meses la sede fue administrada por Brasil y Argentina no repuso su representación en Caracas, aunque Delcy Rodríguez asumió la presidencia interina con apoyo de Washington

El caso de Irán presenta características particulares. A mediados de 2025, cuando se desató el conflicto directo entre ese país e Israel, la pequeña delegación argentina encabezada por Jorge Mariano Jordán debió trasladarse por tierra a Azerbaiyán en medio de una situación incierta. En abril de este año, Argentina expulsó a los últimos funcionarios iraníes que permanecían en Buenos Aires

Finalmente, la relación con México tampoco escapó a las tensiones. Milei mantuvo un enfrentamiento público con Andrés Manuel López Obrador a quien calificó de "ignorante", recibiendo a cambio el mote de "facho". Con su sucesora Claudia Sheinbaum, el vínculo continúa distante pese a que los intercambios verbales esporádicos no derivaron en medidas diplomáticas más severas