El embajador de Brasil en la Argentina, Julio Bitelli, se encamina a retomar su puesto en Buenos Aires, pero por ahora no hay una fecha definida para su regreso. Así quedó después de una nueva serie de reuniones que sostuvo este miércoles en Brasilia con el canciller Mauro Vieira y, más tarde, con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva
Según una fuente del gobierno brasileño que siguió las conversaciones, los encuentros fueron positivos, aunque la definición sigue abierta. En esa línea, aseguró que Bitelli volverá a la Argentina, pero todavía no se resolvió cuándo
Consultas y cautela en Brasilia
La primera reunión entre Bitelli y Vieira arrancó a las 17.15 en el Palacio Itamaraty. Luego hubo un encuentro ampliado en el Planalto con Lula. Entre ambas instancias, la agenda se extendió por casi tres horas, más de lo previsto inicialmente
Desde la cancillería brasileña describieron la cita como un intercambio de análisis sobre la coyuntura y los pasos a seguir. La definición, remarcaron, no está tomada y depende de cómo evolucione la situación
El origen del conflicto
La tensión comenzó el sábado, cuando Javier Milei, durante un acto en San Pablo junto a Flávio Bolsonaro, lanzó fuertes agravios contra Lula y también contra el juez de la Corte Suprema Alexandre de Moraes. Tras eso, Brasil llamó a consultas a Bitelli, que llegó a Brasilia el lunes, y convocó al embajador argentino, Daniel Raimondi, para expresarle su rechazo
Este miércoles, antes de la nueva ronda de reuniones, el canciller argentino Pablo Quirno bajó el tono y descartó una ruptura bilateral. En Brasil, esa señal fue recibida con alivio, aunque no alcanzó para cerrar la crisis ni para habilitar un regreso inmediato del embajador a Buenos Aires
Una normalización todavía incompleta
Bitelli ya había tenido un primer intercambio con Vieira el lunes, de unos 40 minutos, y también había cruzado unas palabras con Lula en Itamaraty durante una recepción oficial. Con las reuniones de este miércoles, el conflicto entra en una etapa de distensión, aunque sin una resolución formal
Por ahora, el gobierno brasileño sigue esperando nuevos movimientos desde Buenos Aires antes de definir el cierre del episodio y la fecha exacta para el retorno de su representante diplomático