La crisis entre Argentina y Brasil empezó a mostrar sus primeros gestos de enfriamiento después del fuerte cruce por los dichos de Javier Milei contra Luiz Inácio Lula da Silva. En medio del malestar que provocaron las declaraciones del Presidente en San Pablo, en Brasil dejaron trascender que Julio Bitelli, embajador en Buenos Aires, regresará a la Argentina, aunque todavía no hay fecha definida
Señales para bajar la tensión
El gobierno brasileño había llamado a consultas a Bitelli luego de que Milei calificara sin nombrarlo a Lula de “ladrón” y “presidiario” durante una convención política en San Pablo. La reacción fue inmediata: el canciller Mauro Vieira habló de una provocación inédita, mientras otras figuras del oficialismo brasileño sumaron críticas y elevaron el tono del conflicto
Pese a ese escenario, en las últimas horas comenzaron a aparecer mensajes más prudentes. Desde la diplomacia brasileña insistieron en que el regreso del embajador está previsto y en Buenos Aires se busca transmitir que la agenda bilateral no se interrumpirá. El objetivo, por ahora, es evitar que el intercambio siga escalando
Buenos Aires marca límites
Este martes, el canciller Pablo Quirno tomó distancia de la posibilidad de una ruptura institucional. Aseguró que no existe ninguna chance de que las relaciones se corten desde el lado argentino y remarcó que, aunque hay diferencias ideológicas y políticas, cada país tomará sus propias decisiones
También confirmó que Argentina no llamará a consultas a su embajador en Brasil, Daniel Raimondi. En la misma línea, buscó tender un puente al destacar la estima que existe por Bitelli y expresar el deseo de que retome su misión cuanto antes para sostener la extensa agenda común
Un vínculo atravesado por la campaña
El conflicto volvió a quedar expuesto en Lima, donde Milei y Quirno coincidieron con el canciller brasileño Mauro Vieira durante la jura de Keiko Fujimori como presidenta de Perú. No hubo contacto público entre ambos equipos, en un clima todavía cargado por el choque de las últimas horas
En paralelo, Milei volvió a apuntar contra el gobierno brasileño y lo responsabilizó por parte de la campaña antiargentina que, según dijo, circuló en redes sociales. Desde la Casa Rosada admiten que la relación personal entre Lula y Milei es nula, pero sostienen que el vínculo comercial sigue en pie
Con Lula en campaña y Milei decidido a confrontar, en ambos gobiernos saben que cualquier nueva frase puede reabrir la disputa. Por ahora, la apuesta es ganar tiempo y evitar otro salto en la tensión