El decreto 681/26, firmado por Javier Milei junto con todo el Gabinete, introduce cambios en la ley de Migraciones y habilita la prohibición de ingreso al país, además de una eventual expulsión, para extranjeros que difundan mensajes de odio

En el Gobierno presentan la medida como una respuesta a lo que describen como una campaña contra la Argentina. La iniciativa surgió del entorno del asesor presidencial Santiago Caputo y la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, fue la encargada de comunicarla a distintos funcionarios para facilitar su avance

Un criterio más rígido para visas e ingresos

Según fuentes oficiales, la intención es aplicar un criterio más estricto en materia migratoria, incluido el otorgamiento de visas. El texto del decreto cita la Constitución y fallos de la Corte Suprema que reconocen la facultad del Estado de impedir el ingreso de extranjeros

La Dirección de Migraciones, que depende del Ministerio de Seguridad, interviene en la tramitación de visas que en su mayoría corresponden a ciudadanos de países de Asia, Medio Oriente y África sin acuerdos bilaterales con la Argentina. La mayor parte de los países de América y Europa está exenta de ese trámite

Desde el oficialismo sostienen que el nuevo esquema buscará revisar la información aportada por cada solicitante antes de autorizar una visa. Aseguran, además, que la medida no apunta a opiniones políticas, salvo en casos que consideren extremistas

La disputa política detrás del decreto

La discusión se da en medio de tensiones diplomáticas con Brasil. Milei afirmó que Brasil, México y el Partido Demócrata de Estados Unidos financiaron la supuesta campaña contra la Argentina

El canciller Pablo Quirno avaló la existencia de esa campaña y dijo que el Gobierno conoce el origen de los posteos ofensivos, aunque no dio precisiones. Adrián Ravier, portavoz presidencial, la definió como una hipótesis ligada a sectores de izquierda que buscarían afectar al modelo libertario

También se sumaron versiones desde otros sectores del oficialismo, con acusaciones sobre una coordinación de mensajes desde Brasil, el Reino Unido y Medio Oriente. El decreto ya fue publicado y entrará en vigencia mañana