La aprobación del Gobierno volvió a bajar en julio, según distintas encuestas realizadas durante las últimas semanas. El movimiento coincide con la caída del Índice de Confianza en el Gobierno y refuerza una misma lectura entre los consultores: el desgaste está asociado al malestar económico

La medición mensual de confianza oficial mostró una baja respecto de junio y volvió a ubicar al Gobierno en una senda descendente. Aunque en el mes anterior había habido una mejora, julio interrumpió ese rebote

El factor económico gana peso

Las consultoras que midieron en julio registraron, en general, un deterioro en la evaluación de la gestión. En varios casos, los números fueron los más bajos de esta administración. La explicación más repetida fue la misma: la actividad no mejora al ritmo que espera la sociedad y la situación cotidiana sigue presionando sobre el humor público

Entre las mediciones relevadas hubo caídas en el optimismo, en la confianza de los consumidores y en la aprobación presidencial. También se observó una merma del apoyo electoral al oficialismo, vinculada con la falta de una mejora visible en ingresos, salarios y empleo

Los pisos de aprobación

Una de las encuestas mostró que la aprobación presidencial llegó a su nivel más bajo desde el inicio del mandato, con un 42% de respaldo. Otra registró una caída más fuerte, de más de cinco puntos, hasta 35,2%. En otro sondeo, la aprobación tocó el 31%, también en su piso histórico

Los consultores coincidieron en que el deterioro no se limita a los votantes opositores. Parte del desgaste alcanza a sectores que habían acompañado al oficialismo en la segunda vuelta y que ahora muestran señales de distancia

Excepciones y matices

No todas las mediciones mostraron el mismo comportamiento. Algunas consultoras registraron estabilidad en torno al 40% y otras reflejaron un repunte, aunque sin recuperar del todo lo perdido en los primeros meses del año

En conjunto, el panorama de julio deja una señal común: la evaluación del Gobierno se enfrió y la economía volvió a ocupar el centro de la discusión pública