La jugada que alteró el tablero

La presentación de Cristina Kirchner para poner en debate su inhabilitación electoral a nivel internacional provocó alivio, fastidio y cálculos en el peronismo. Nadie da por cerrado el desenlace de esa estrategia, pero en casi todos los sectores admiten que la expresidenta recupera centralidad y vuelve a sentarse, al menos, en la discusión de fondo

En el universo cristinista, la reacción fue de entusiasmo. En cambio, entre quienes prefieren verla llegar debilitada a la definición de candidaturas para 2027, el movimiento cayó como una complicación. La señal política apareció de inmediato en la provincia de Buenos Aires, donde Axel Kicillof pasó de una actividad pública a una reunión reservada en La Plata, rodeado por dirigentes de máxima confianza

El impacto sobre Kicillof

Para el entorno del gobernador, la maniobra de Cristina interrumpe una estrategia que venía tomando forma: instalar a Kicillof como el postulante más competitivo del peronismo, capaz de disputar el voto tradicional del kirchnerismo sin depender de la expresidenta. Por lo bajo, en su mesa chica interpretan que la iniciativa forma parte de la táctica política del núcleo cristinista para sostener influencia en la disputa futura

En público, el gobierno bonaerense optó por una reacción medida y evitó profundizar la confrontación. La escena, sin embargo, dejó otra señal: Kicillof no participará de un encuentro convocado por el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, una ausencia que también expone el malestar con los cuestionamientos internos y el enfriamiento de los puentes con La Cámpora

El resto del peronismo toma posición

Un tercer sector del PJ, que no se identifica ni con el cristinismo ni con el axelismo, leyó la jugada como un freno al crecimiento de Kicillof. En esa franja, algunos dirigentes sostienen que el movimiento de Cristina vuelve a ordenar la discusión en torno a su figura y dificulta la consolidación de un único candidato

En ese contexto, Sergio Massa mantiene su apuesta por la unidad, aunque algunos de sus interlocutores ya advierten que, si aparecen dos listas en la interna, podría abrirse espacio para una tercera alternativa en la primaria de 2027. Entre intendentes y jefes territoriales también hubo una evaluación pragmática: Cristina sigue haciendo política con los recursos que tiene a mano y, con eso, conserva capacidad de presión sobre el conjunto del peronismo

Una pulseada que sigue abierta

La lectura dominante, al cierre de la jornada, fue que la expresidenta consiguió el efecto buscado. Dentro del peronismo reconocen que la movida reactivó su gravitación, expuso tensiones internas y volvió a poner en escena una disputa que todavía no encuentra una conducción capaz de ordenarlo todo

Mientras Cristina transmitía satisfacción por el alcance de su estrategia, el resto del espacio opositor quedó otra vez atrapado entre la competencia, la desconfianza y el cálculo propio. Por ahora, el principal partido opositor sigue girando alrededor de la fuerza política de su figura más influyente