El ex presidente de Brasil José Sarney volvió a poner en primer plano la relación con la Argentina en medio del malestar generado por los recientes dichos de Javier Milei contra Lula da Silva y el juez Alexandre de Moraes
En un texto de fuerte tono político e ისტორico, Sarney sostuvo que la idea de una rivalidad estructural entre ambos países parte de una base falsa: la creencia de que el control de la cuenca del Río de la Plata podría traducirse en dominio sobre el Cono Sur
Una frontera para unir, no para separar
El ex mandatario remarcó que la geografía impone una convivencia permanente entre Brasil y la Argentina. También recurrió a una referencia literaria para describir la frontera como un límite que no anula la unidad entre pueblos vecinos
Según su mirada, la relación bilateral no debería pensarse en términos de competencia sino de integración, porque ambos países comparten territorio, problemas y objetivos de desarrollo
Alfonsín, Mercosur y la agenda de paz
Sarney recordó el papel de Raúl Alfonsín en la construcción de la agenda común entre Brasil y la Argentina. Afirmó que sin ese liderazgo no habrían existido el Mercosur, el Acta de Iguazú ni el acuerdo que cerró la carrera armamentista nuclear entre ambos países
También destacó que en 1985, tras su encuentro con Alfonsín en Foz de Iguazú, se abrió una etapa de cooperación que consolidó a América del Sur como la única región del mundo libre de armas nucleares
En ese repaso incluyó a Julio María Sanguinetti, entonces presidente de Uruguay, a quien atribuyó un apoyo temprano al proyecto de integración regional
Respuesta política y gesto personal
El dirigente brasileño también respondió a una carta de la diputada argentina Marcela Pagano, quien había apelado a la comprensión de Brasil frente a las expresiones de Milei. Sarney insistió en que un Estado no se confunde con la conducta de un gobierno o de una sola persona
Además, dijo haber sido el presidente brasileño que más quiso a la Argentina y recordó, con un tono personal, el acompañamiento de su familia durante los mundiales de fútbol. Cerró su mensaje con una invitación a no olvidar el trabajo compartido por la paz y la democracia en la región