Florencia de Zavalía convirtió una preocupación personal en una solución tecnológica para las aulas. Su proyecto, Zelmira Learning, nació para ayudar a docentes a adaptar contenidos según las necesidades cognitivas de cada estudiante y hoy busca dar un salto regional

Una idea nacida de la experiencia propia

La historia comenzó mucho antes del software. La emprendedora creció cerca de la discapacidad a través de su hermano y eso la llevó a mirar de otro modo lo que ocurría en las escuelas. Con el tiempo, entendió que muchos chicos no aprendían por falta de capacidad, sino por la rigidez de los formatos de enseñanza

Estudió Ciencias Económicas, pero pronto orientó su camino hacia la Educación Especial. En sus primeros trabajos detectó un problema recurrente: había intentos de inclusión, aunque sin herramientas reales para sostenerlos dentro del aula

Primero creó C.R.I.E.R., un centro de rehabilitación, inclusión escolar y recreación que empezó en el garage de su casa, con un consultorio montado allí y luego una casa alquilada donde sumó distintas áreas de atención

Del trabajo manual a la inteligencia artificial

El volumen de demandas para adecuar materiales empezó a crecer y el tiempo de los docentes seguía siendo escaso. A partir de esa necesidad, de Zavalía imaginó una plataforma capaz de transformar en un minuto el contenido preparado por el docente y adaptarlo a distintos perfiles de aprendizaje

La oportunidad de desarrollar el proyecto en NAVES, el programa de apoyo a emprendedores del IAE Business School, marcó un cambio de escala. Ese proceso le permitió validar la iniciativa, sumar acompañamiento técnico y abrir puertas para el crecimiento

Con el tiempo, también llegaron inversores de peso y el proyecto pasó a consolidarse como Zelmira Learning, una herramienta pensada para docentes de primaria, secundaria y también para estudiantes universitarios

Impacto en las aulas

La plataforma ya se usa en cinco provincias y, en los últimos seis meses, alcanzó a más de 3000 chicos. Además, entre julio de 2025 y marzo de 2026, el compromiso docente creció 35% y la conformidad de las familias llegó al 70% cuando las escuelas explicaron que empezarían a utilizarla

Zelmira también permite crear perfiles individuales de cada alumno para que distintos docentes accedan a la misma información y ajusten las actividades según intereses concretos, como deportes, animales o temas de preferencia

El equipo trabaja además con JEL Aprendizaje en una alianza orientada a detectar a tiempo señales de alerta en lectura y escritura, con pruebas específicas para acompañar mejor a los estudiantes

Desde una escuela primaria de Mendoza, su dirección resumió el efecto del sistema en la rutina institucional: menos estrés para los docentes y mejores aprendizajes para los chicos. Un profesor de historia de Córdoba destacó, por su parte, que alumnos con TDAH pueden seguir mejor las clases y participar sin quedar relegados

La ronda para salir al exterior

El próximo paso es financiero y comercial. La compañía está levantando una ronda de inversión de US$300.000 para fortalecer su estructura y avanzar hacia Uruguay y Chile, dos mercados que ya mostraron interés

De Zavalía sostiene que el equipo sigue recibiendo pedidos de nuevas funciones, lo que confirma la demanda de una herramienta que alivie la planificación docente y mejore la inclusión real en el aula

El nombre del emprendimiento también tiene un sentido personal: homenajea a su abuela y, al mismo tiempo, propone una mirada distinta sobre el orden tradicional, como una forma de cuestionar lo establecido y pensar la educación desde otro lugar