Una serie o una película puede cambiar en poco tiempo la suerte turística de un municipio. El llamado turismo de pantalla, reforzado por el auge de las plataformas, está generando subidas de entre el 20% y el 50% en la ocupación hotelera durante el primer año en los lugares que aparecen como escenarios de ficciones populares

El impacto tampoco se limita al alojamiento. El fenómeno puede aportar entre un 5% y un 15% de actividad económica adicional a las economías locales, con una incidencia especialmente visible en pueblos pequeños, donde cualquier aumento de visitantes tiene un efecto rápido sobre el comercio y los servicios

Un escaparate global para municipios pequeños

Osuna, en Sevilla, es uno de los casos más conocidos: su vínculo con Juego de Tronos multiplicó el interés por sus espacios y lo colocó en el mapa de muchos viajeros. Algo parecido ha ocurrido en la Galicia interior tras el estreno de As Bestas, y también en Madrid con La Casa de Papel

La fuerza de estas producciones está en su capacidad para convertir una plaza, una calle o un paisaje en un reclamo internacional. Una ficción vista por millones de personas puede funcionar como promoción turística inmediata, sin necesidad de campañas convencionales

El éxito también puede saturar el destino

El reverso de ese impulso es la presión que puede generar sobre lugares que no están preparados para recibir una avalancha de viajeros. El riesgo es que el destino se convierta en una especie de parque temático sin control de aforo, con más visitantes de los que sus recursos pueden asumir

San Nicolás advierte de que algunos municipios pueden entrar en una burbuja económica de alto riesgo si apoyan su estrategia solo en el tirón de una serie o una película. El interés del público cambia rápido y el efecto turístico puede desvanecerse con la misma velocidad con la que apareció

La clave: pasar de la moda al modelo estable

Para evitar que el éxito sea pasajero, el reto pasa por convertir ese foco audiovisual en una oferta más amplia. Patrimonio, paisaje, gastronomía y recursos naturales deben sostener el destino cuando la ficción deja de estar en pantalla

El problema puede ser especialmente delicado en cascos históricos y zonas rurales vulnerables, donde un aumento brusco de visitantes presiona la vivienda, el medio ambiente y los servicios públicos. Sin una planificación previa, el lugar corre el riesgo de morir de éxito

Prevenir antes del estreno

La propuesta de la VIU pasa por hacer una auditoría de sostenibilidad antes del estreno de las producciones. Esa revisión debería medir la huella de carbono del flujo turístico y el impacto sobre el mercado residencial, además del efecto económico inmediato

San Nicolás plantea también que las productoras asuman una garantía previa, bajo el principio de que quien impacta paga por adelantado. La idea es proteger el entorno con una fianza o fee similar al que se exige en actividades con incidencia sobre el territorio