El ministro marroquí de Asuntos Islámicos, Ahmed Toufiq, volvió a situar a Ceuta y Melilla en el centro del mensaje oficial de Marruecos durante una celebración religiosa en Rabat presidida por Mohamed VI

El acto tuvo lugar en el Palacio Real con motivo del Eid al Maulud, la festividad que conmemora el nacimiento del profeta Mahoma, y contó también con la asistencia del príncipe heredero, Mulay Hasán, y del primer ministro, Aziz Ajanuch

Referencia histórica y religiosa

En su intervención, Toufiq apeló a figuras nacidas en Ceuta antes de que ese territorio pasara a soberanía española en 1580. Entre ellas citó al cadí Ayyad y a Abú al Abbas al Zafi, además de mencionar al imán Al Jazuli

El ministro presentó esas referencias como parte de un vínculo entre la fe y la identidad marroquí, y enlazó ese argumento con la autoridad religiosa del monarca como descendiente del profeta

También aludió a las oraciones asociadas a Al Jazuli como parte de la “lucha sagrada” para liberar las ciudades situadas a lo largo del Atlántico en los inicios de la época contemporánea

Un mensaje con eco político

Las palabras de Toufiq se producen después de que el ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi, reclamara en las últimas semanas los “derechos históricos y geográficos” de Marruecos sobre Ceuta y Melilla y planteara abrir un diálogo con España sobre esa cuestión, tras la entrada de unos 80.000 migrantes en Ceuta entre el 30 y el 31 de agosto

La ceremonia reunió además a los presidentes de ambas cámaras del Parlamento, consejeros del rey, miembros del Gobierno, responsables constitucionales, altos mandos militares, diplomáticos islámicos acreditados en Rabat, ulemas y otras personalidades civiles y militares

Mohamed VI llegó a Rabat en un vehículo conducido por el príncipe heredero, acompañado por dos de sus consejeros más cercanos, Fuad Alí el Himma y Taieb Fassi Fihri, según imágenes difundidas en redes sociales