Madrid, 25 ago.- La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) ha pedido que la nueva ley de asilo y la reforma de la ley de extranjería no supongan un retroceso en derechos y se aparten de la deriva restrictiva que, a su juicio, marcan las políticas migratorias en Europa
La organización ha trasladado este mensaje después de que el Consejo de Ministros aprobara los anteproyectos con un enfoque que el Gobierno define como garantista y orientado a responder mejor a la realidad migratoria
CEAR confía en que el Ejecutivo haya incorporado las aportaciones de la sociedad civil para que la futura normativa se aplique dentro del margen más protector que permite el Pacto Europeo de Migración y Asilo
Vías seguras y garantías plenas
Entre sus principales peticiones, la entidad reclama que se refuercen las vías legales y seguras para solicitar protección internacional, incluida la posibilidad de pedir traslado desde embajadas y consulados para evitar viajes peligrosos
También pide mantener las garantías actuales en el acceso al procedimiento, como la asistencia jurídica gratuita, el derecho a la información, a intérprete y a un recurso efectivo
Además, defiende que la detención se reserve como último recurso y que se respete de forma estricta el principio de no devolución, que impide enviar a una persona a un país donde su vida o sus derechos no estén asegurados
Protección para los casos más vulnerables
CEAR también reclama que el procedimiento y las condiciones de acogida se adapten a las personas en situación de vulnerabilidad
La organización propone reforzar prácticas ya existentes, como el permiso de trabajo a partir del sexto mes desde la solicitud de asilo y el derecho a la vida en familia, con plazos más breves para la reunificación desde un tercer país
Por último, considera imprescindible un mecanismo independiente de vigilancia en las fronteras para evitar vulneraciones de derechos humanos y prevenir tragedias como las de Tarajal en 2014 y Melilla en 2022