Al menos 21 personas murieron y cerca de 80 resultaron heridas tras un atentado suicida con coche bomba contra un edificio policial en Kohat, en la provincia paquistaní de Jáiber Pastunjua, cerca de la frontera con Afganistán
Entre los fallecidos hay 15 policías. Tres de los heridos permanecen en estado crítico, por lo que las autoridades no descartan que el número de víctimas mortales aumente durante las próximas horas
El ataque provocó un enfrentamiento armado
El atacante detonó los explosivos junto a la entrada de un edificio de las fuerzas de seguridad, situado junto a una mezquita. Después de la explosión, varios asaltantes intentaron entrar en las instalaciones y se inició un tiroteo en la zona
Las fuerzas de seguridad mantienen activa una operación contra los agresores. Las autoridades emplean el nombre Fitna al Juarij para referirse al grupo Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), conocido como los talibán paquistaníes y con presencia especialmente activa en la región fronteriza
Condena de las autoridades paquistaníes
El jefe del Gobierno de Jáiber Pastunjua, Sohail Afridi, calificó el ataque de “inaceptable” y afirmó que los actos terroristas no pueden quebrar la moral de la población
El presidente Asif Alí Zardari también condenó el atentado y consideró esencial eliminar a Fitna al Juarij y a los grupos terroristas que operan con presunto respaldo extranjero para garantizar la seguridad nacional
El primer ministro Shehbaz Sharif y el ministro del Interior, Mohsin Naqvi, se sumaron a las condenas. Naqvi sostuvo que los ataques no debilitarán la determinación del país y expresó su respaldo a las familias de las víctimas
Una región marcada por la violencia
Antes del atentado, el Ejército paquistaní había informado de la muerte de seis militares durante operaciones realizadas entre el 15 y el 17 de septiembre en Jáiber Pastunjua. En esas acciones también murieron diez presuntos integrantes de los talibán paquistaníes
La zona fronteriza con Afganistán afronta desde hace años una situación de inseguridad vinculada principalmente a los ataques del TTP. Islamabad acusa a India y a los talibán afganos de respaldar a la organización, señalamientos rechazados por Nueva Delhi y Kabul