El primer eclipse solar de los tres que podrán verse en España hasta 2028 ha dado un nuevo impulso al astroturismo en Andalucía, un sector que lleva más de una década aprovechando la calidad de su cielo para ofrecer puestas de sol, observaciones del firmamento y experiencias ligadas a fenómenos astronómicos especiales

La propuesta se apoya en un entorno privilegiado en una Europa donde más del 90 % de la población convive con contaminación lumínica. En ese contexto, la comunidad andaluza ha convertido la oscuridad de sus cielos en un activo turístico que suma interés científico, naturaleza y escapadas fuera de las grandes ciudades

Granada, un cielo certificado para mirar más lejos

En el Geoparque de Granada, un espacio protegido por la Unesco, un estudio del Instituto de Astrofísica de Andalucía ha confirmado la calidad del cielo y ha respaldado su sello como Reserva Starlight. Allí trabaja Turismo Astronómico, una empresa integrada por un astrónomo, un astrofísico y un fotógrafo que ofrece actividades para grupos, niños y viajes personalizados

Su catálogo incluye observaciones sensoriales que combinan tacto, música, olores y mirada al cielo; además de propuestas para los más pequeños y charlas que empiezan a simple vista antes de incorporar telescopios. La demanda de experiencias privadas ha crecido tanto que la empresa ya apenas reserva algunas fechas para grupos

Entre sus reclamos figuran amaneceres a 3.398 metros de altura en el Veleta, la contemplación de los dólmenes de Gorafe bajo la Vía Láctea o actividades pensadas para despertar la curiosidad por el universo

Sierra Morena, noches oscuras y turismo a medida

La Sierra Norte sevillana también forma parte de la Reserva de la Biosfera Starlight Sierra Morena, un espacio que supera las 400.000 hectáreas y se extiende por Huelva, Sevilla, Córdoba y Jaén. Su baja contaminación lumínica, ligada al tamaño reducido de muchos municipios y a la mejora del alumbrado público, favorece la observación del cielo nocturno

En esta zona, las actividades astronómicas se combinan con rutas a caballo, degustaciones gastronómicas y visitas a bodegas. El objetivo es adaptar cada propuesta al visitante para que la experiencia no se limite a las estrellas, sino que incluya también otros atractivos del territorio

Los promotores del sector sostienen que este tipo de turismo atrae a un sostenible, dispuesto a pernoctar en la zona y a contribuir a la economía de pueblos pequeños, muchos de ellos amenazados por la despoblación. Tras el lleno de un reciente encuentro astronómico en Sevilla, el sector confía en que el interés por los eclipses sirva de puerta de entrada a nuevos aficionados