La ministra de Exteriores de Australia, Penny Wong, convocó al embajador israelí en el país, Hillel Newman, después de que las autoridades de Israel descartaran sanciones penales por la muerte de la trabajadora humanitaria australiana Zomi Frankcom, fallecida en un ataque contra un vehículo de World Central Kitchen en Deir al Balá, donde murieron otras seis personas

Tras la reunión, Wong sostuvo que la decisión israelí está muy lejos del nivel de responsabilidad que espera Canberra. Calificó de especialmente dolorosa e insultante la exoneración de hecho de los militares implicados y cuestionó por qué, si los primeros impactos fueron un error catastrófico, se produjeron más ataques

La ministra también dijo que aún no recibió una explicación convincente sobre por qué el ataque ocurrió en una zona de desconflicto humanitario, pese a que el mando había ordenado no golpear el convoy. A su juicio, destituir a dos oficiales y amonestar a otros tres no alcanza como forma de rendición de cuentas

Presión diplomática sin ruptura

Wong afirmó que Australia seguirá presionando para que haya justicia para Frankcom, su familia y sus compañeros. Al mismo tiempo, descartó expulsar al embajador israelí, porque eso impediría mantener el diálogo y defender los intereses australianos, aunque reconoció que la relación bilateral atraviesa un momento difícil

La ministra señaló además que consultará con la familia de la trabajadora humanitaria los próximos pasos y defendió que, como mínimo, merecen una disculpa

La respuesta israelí

Newman expresó condolencias a la familia, pero sostuvo que una disculpa podría tener consecuencias legales. Defendió la conclusión de la investigación israelí, que según dijo no encontró intención criminal ni responsabilidad penal

El embajador también argumentó que no todos los casos con víctimas mortales implican responsabilidad penal y señaló que el ataque al convoy fue un error en retrospectiva. Según la investigación militar, hubo fallos graves que llevaron a los soldados a creer erróneamente que un combatiente de Hamás viajaba con el grupo, aunque también se apuntó que World Central Kitchen no informó sobre la presencia de seguridad armada y que el convoy se desvió de la ruta acordada