Nueva York, 20 ago
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, sugirió este jueves que Washington no reanudará ataques contra Irán mientras mantenga una campaña de “presión económica máxima” sobre Teherán
En una entrevista televisiva, Bessent afirmó que, si esa estrategia sigue en marcha, “probablemente no habrá una reanudación cinética a gran escala”, aunque aclaró que la decisión final depende del presidente
Aislamiento financiero
El funcionario dijo que la administración estadounidense busca aplicar “la mayor campaña coordinada de aislamiento económico en la historia del mundo” y presionar a sus aliados para que definan si están “con nosotros” o “contra nosotros”
También advirtió que Washington sancionará la transferencia de dinero y la compra de petróleo iraní, y señaló que algunos países realizan operaciones de barco a barco en el mar para eludir las restricciones
Advertencia a aliados y empresas
Bessent aseguró que Estados Unidos usará “toda su capacidad y fuerza” contra quienes hagan negocios con Irán y llamó a sus aliados y al resto del mundo a tomar una decisión
Además, sostuvo que el objetivo es “aplastar la economía” del régimen iraní para limitar su capacidad de financiar a sus fuerzas y a sus representantes regionales
El antecedente de la nueva ofensiva
Las declaraciones se produjeron después de que el presidente Donald Trump anunciara una nueva ofensiva económica contra Irán, presentada como la operación de mayor impacto emprendida por Washington contra un país
La medida apunta a cortar las vías usadas para esquivar sanciones y sostener los flujos financieros hacia Irán, incluidas el contrabando de petróleo, el intercambio de divisas, las transferencias de efectivo, las casas de cambio, los registros de buques y las empresas pantalla