El primer ministro británico, Andy Burnham, lamentó este sábado la muerte de Jason Arday, exprofesor de la Universidad de Cambridge, a quien definió como una tragedia y cuyo caso pidió analizar con calma
Un caso marcado por la presión pública
Arday fue hallado muerto en su domicilio el viernes, después de haber renunciado a su puesto por acusaciones de plagio. Su fallecimiento sigue bajo investigación como un posible suicidio
Burnham señaló que no es momento para juicios precipitados y llamó a la reflexión sobre cómo se llegó a esta situación. También advirtió sobre el impacto de la presión pública y de las críticas que recibió el exprofesor en redes sociales y en el debate político
Reacciones por el impacto del escrutinio
Sadiq Khan, alcalde de Londres, vinculó la muerte de Arday con un acoso público inaceptable y una humillación pública perniciosa, al destacar además que era una persona negra y neurodivergente
Dos días antes de su muerte, la Universidad de Cambridge había anunciado una investigación independiente sobre las acusaciones en su contra, sin que hasta ahora se conozcan resultados
El secretario general del Sindicato Nacional de Educación, Daniel Kebede, afirmó que Arday fue objeto de un ataque público y brutal que derivó en una diatriba racista. También sostuvo que existe una diferencia clara entre el escrutinio y una campaña sostenida contra una persona convertida en símbolo del debate sobre diversidad e inclusión
Burnham cerró su mensaje insistiendo en que Arday merecía un trato justo y el debido proceso