Ceuta vive una fuerte presión sanitaria después de la llegada irregular de miles de personas desde Marruecos a finales de julio. En los últimos 15 días, los dispositivos médicos de la ciudad han atendido a 5.800 migrantes, según explicó la ministra de Sanidad, Mónica García, durante su visita a la ciudad autónoma

La responsable del departamento señaló que urgencias, medicina interna y atención primaria son las áreas con mayor saturación. Aun así, insistió en que no puede hablarse técnicamente de colapso porque la atención a la población ceutí no se ha interrumpido y se han mantenido circuitos separados para los casos llegados en los últimos días

Del total de asistencias, 3.500 correspondieron a atención primaria y 2.300 a consultas hospitalarias. La presión fue muy alta en el primer momento, con 1.149 personas atendidas en una sola jornada, y ha ido bajando hasta 193 este sábado en los distintos dispositivos sanitarios

En el Hospital Universitario de Ceuta hay 101 ingresados, 28 de ellos migrantes. La mayoría presenta patologías leves y solo una persona permanece en la unidad de cuidados intensivos. El centro dispone de 175 camas en condiciones normales y amplió su capacidad hasta 212 durante la emergencia, por lo que la ministra calculó que opera en torno al 50% de ocupación

Sanidad reforzó el sistema con 60 contrataciones hasta el 31 de agosto, fecha en la que se revisará si deben mantenerse. García admitió que el personal sanitario acumula agotamiento tras dos semanas de presión extraordinaria, aunque defendió la respuesta asistencial desplegada en la ciudad

La ministra situó la mayor urgencia fuera del hospital y de los centros de salud. Reclamó más espacios para que los migrantes puedan permanecer en condiciones adecuadas de higiene, alimentación, agua y aislamiento, con el fin de prevenir posibles brotes

Según los datos del სამინისტ? Gobierno, el riesgo epidémico es moderado entre los migrantes y bajo entre la población ceutí. García subrayó que la migración en sí no transmite enfermedades, aunque el hacinamiento y la insalubridad pueden favorecer que algunas personas enfermen

Antes de su comparecencia, la ministra se reunió con el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, quien advirtió de que la ciudad atraviesa una situación excepcionalmente crítica y pidió atender las reclamaciones del personal sanitario. El dirigente sostuvo que la entrada masiva ha alterado de forma radical la normalidad de la ciudad, donde han permanecido varios miles de personas, entre ellas menores de edad