Madrid, 14 ago.- España cerró 2025 con cien detenciones por terrorismo yihadista, nueve imanes expulsados por radicalismo y un 70 % de condenas entre los acusados que llegaron a juicio. El balance anual elaborado por el Centro Memorial de Víctimas del Terrorismo coloca de nuevo al yihadismo como la principal amenaza para el país

La radicalización juvenil gana espacio

El informe advierte de una presencia cada vez mayor de menores y jóvenes en procesos de radicalización violenta. El documento señala que estos perfiles crecen en entornos digitales donde los discursos extremistas circulan con rapidez y debilitan la capacidad crítica

Durante 2025, un ciudadano español murió en un atentado en Israel, otro resultó herido en un ataque en Berlín y tres personas sufrieron lesiones en un apuñalamiento en Puente de Vallecas, en Madrid

Gaza impulsa nuevos focos de radicalismo

La guerra en Gaza aparece como uno de los principales detonantes del extremismo yihadista en España. Según el balance, un 13 % de los detenidos mostró afinidad con Hamás, las Brigadas de Ezedín Al-Qassam o Hizbulá, una tendencia inédita en años anteriores con esa intensidad

Entre las operaciones policiales destacaron el desmantelamiento de una célula dedicada a comprar materiales para fabricar drones para Hizbulá y otras actuaciones vinculadas al apoyo a Hamás. El año pasado se alcanzó además la cifra más alta de arrestos desde 2004, con 100 personas detenidas, de las que 13 estaban relacionadas directamente con la guerra de Gaza

España y Marruecos, en el centro de las detenciones

España y Marruecos encabezaron la lista de países de procedencia de los arrestados, con 36 y 30 personas, respectivamente. Pakistán ocupó el tercer lugar, con 12 detenidos, por delante de Argelia, con cinco

El informe también menciona cinco arrestos de ciudadanos de Tayikistán vinculados al Estado Islámico del Jorasán, una organización sobre la que Europol ha alertado por su capacidad de amenaza en Asia Central

Expulsiones, juicios y condenas

Las autoridades expulsaron a 25 personas sospechosas de radicalización yihadista, entre ellas nueve predicadores y varios imanes oficiales de mezquitas. Cinco de ellos desarrollaban su actividad en Cataluña, dos en Navarra y otros dos en Andalucía

De los expulsados, 13 eran marroquíes, tres pakistaníes y el resto egipcios, argelinos y holandeses. También figuran dos excombatientes del Dáesh que habían regresado a España y otra persona señalada por vínculos con el Estado Islámico del Jorasán

La Audiencia Nacional dictó 19 sentencias contra 27 acusados y condenó al 70 % de los enjuiciados. Ocho quedaron absueltos, aunque seis deberán repetir el juicio tras recursos de la Fiscalía. Diez de los condenados pactaron con el Ministerio Público para reducir las penas reclamadas inicialmente

Entre los condenados hay dos mujeres españolas casadas con terroristas del Dáesh que viajaron a Siria. También aparecen un creador de contenido con más de 400.000 seguidores y, entre los absueltos, otro con más de 600.000

Más propaganda en castellano

El informe subraya el peso creciente de las redes sociales en la difusión de propaganda yihadista. En 2025 se detectaron 14 menores detenidos y otros 37 jóvenes de entre 18 y 25 años

El Dáesh elevó a ocho los canales con propaganda en castellano o amenazas directas contra España, mientras que los grupos ligados a Al Qaeda mantuvieron dos. Además, apareció una nueva productora en la órbita del Estado Islámico, Ansar Al-Ándalus, que difundió durante meses material traducido al español antes de dejar de emitir a mediados de año

Entre sus publicaciones figuró un vídeo subtitulado en castellano sobre los atentados de Barcelona de 2017, un contenido ya conocido pero difundido en este caso con una nueva adaptación lingüística