Madrid, 20 ago
Diputados y senadores han convertido esta legislatura en una etapa de revisión profunda de sus propias normas. Entre ambas cámaras suman ya una quincena de reformas de sus reglamentos, una cifra poco habitual que ha tocado asuntos como la formación de grupos, el uso de las lenguas cooficiales o el funcionamiento disciplinario interno
En el Congreso, la necesidad del PSOE de sostener acuerdos con sus socios ha facilitado cambios relevantes en el reglamento. En el Senado, la mayoría absoluta del PP ha permitido modificar las reglas sin buscar apoyos externos y ha alimentado un clima de choque político casi permanente
La cámara baja ha aprobado cuatro reformas en los últimos tres años y mantiene otras cinco en tramitación. La cámara alta, por su parte, ha retocado su texto seis veces en lo que va de legislatura. Desde 1982, el reglamento del Congreso ha sido modificado dieciséis veces y el del Senado, veintinueve
Los reglamentos parlamentarios no tienen rango de ley, pero sí una fuerza comparable. El Tribunal Constitucional ha señalado que se aprueban por mayoría absoluta y que no requieren la validación de la otra cámara, basta con una sola votación
Las reformas impulsadas en el Congreso han salido, en todos los casos, del bloque que sostuvo la investidura. Formaciones independentistas, regionalistas y de izquierda minoritaria tuvieron un papel destacado en el acuerdo que permitió el uso del catalán, el euskera y el gallego desde septiembre de 2023
También figura entre los cambios más recientes la reforma del artículo 23, aprobada en julio, que rebaja los requisitos para constituir grupo parlamentario. Su entrada en vigor está prevista para la próxima legislatura. Antes, el Congreso ya había aprobado cambios sobre lenguaje inclusivo y sobre el régimen disciplinario de los diputados
En el Senado, el PP ha aprovechado su mayoría para introducir cambios de alcance práctico y político. Poco después de la investidura, reformó el reglamento para frenar la tramitación de normas con carácter urgente, una medida que afectó de lleno a la ley de amnistía. Esa modificación fue declarada inconstitucional más tarde por el Tribunal Constitucional
Después, el PP volvió a tocar ese artículo, aunque sin recuperar la redacción original, y el PSOE recurrió de nuevo la reforma. El alto tribunal admitió el recurso y aún debe resolverlo
Otras reformas aprobadas en 2024 y 2025 han limitado los tiempos de intervención de los ministros, han endurecido el control sobre las ausencias del presidente del Gobierno y han incorporado nuevas fórmulas para visibilizar las faltas de los miembros del Ejecutivo en los plenos
Además, una modificación reciente permite que una mayoría de senadores incluya asuntos en el orden del día de la Conferencia de Presidentes, una decisión sobre la que también debe pronunciarse el Constitucional
De cara al tramo final de la legislatura, siguen pendientes cinco propuestas de reforma del reglamento del Congreso. Dos son del PSOE y tres del PP. Por la correlación de fuerzas en la cámara baja, las iniciativas socialistas sobre regulación de los lobbies y endurecimiento del régimen disciplinario son las que tienen más opciones de avanzar
En cambio, las propuestas del PP sobre el debate del estado de la nación, el control parlamentario y la ampliación de plazos de tramitación parecen abocadas al bloqueo o al rechazo