El grupo de infraestructuras de agua y energía Cox se adjudicó la construcción de la planta desaladora de Rosarito, en Baja California, México, tras un concurso público impulsado por la Comisión Nacional del Agua. El proyecto supone una inversión de 304 millones de dólares, cerca de 263 millones de euros

Un proyecto clave para Baja California

La instalación forma parte de las prioridades del Plan Nacional Hídrico de México y está pensada para reforzar el suministro de agua en Playas de Rosarito y en la zona suroeste de Tijuana

En su primera etapa, la planta tendrá capacidad para tratar 2.200 litros por segundo, lo que permitirá incorporar unos 190 millones de litros diarios de agua potable al sistema regional. El plazo previsto para ejecutar las obras es de tres años

Capacidad para convertirse en la mayor de la región

La desaladora alcanzará una capacidad final de 4.400 litros por segundo, equivalente a más de 380.000 metros cúbicos diarios de agua para consumo humano. Con esa cifra, se convertirá en la mayor instalación de este tipo en América Latina

El proyecto utilizará tecnología de ósmosis inversa, un sistema que separa sales e impurezas del agua de mar para hacerla apta para consumo. Cox destacó que esta solución ofrece una alta eficiencia operativa, buena calidad del agua producida y un menor consumo energético frente a otras alternativas

Refuerzo del negocio internacional de Cox

La compañía asumirá la ingeniería, el suministro de equipos especializados y la construcción de la infraestructura. Según la empresa, la desaladora aportará una fuente de abastecimiento complementaria e independiente del río Colorado

Cox cuenta con plantas desaladoras en 16 países y una capacidad conjunta superior a 4,4 millones de metros cúbicos al día. El nuevo contrato en México llega después de otros grandes proyectos de desalación desarrollados por el grupo en Emiratos Árabes Unidos, Marruecos y Ghana