Bucarest, 3 ago.- Dacia y Ford detuvieron de forma voluntaria su producción en Rumanía hasta el 19 de agosto debido a la menor disponibilidad de electricidad provocada por la caída en la generación de la central nuclear de Cernavoda, la única del país

El primer ministro, Ilie Bolojan, explicó que algunas empresas industriales ya habían comenzado tareas de mantenimiento y reparación, y que el parate de ambas automotrices permitirá reducir el consumo en unos 200 megavatios

La central de Cernavoda opera con dos reactores que, en conjunto, aportan 1.400 megavatios, alrededor del 20% de la electricidad que consume Rumanía. Uno de ellos fue desconectado el 28 de julio y desde entonces las autoridades intentan sostener el funcionamiento del segundo elevando el nivel del agua usada para refrigeración

El descenso del caudal del Danubio, que ha alcanzado mínimos de cuatro décadas por la falta de lluvias, la menor aportación del deshielo alpino y las olas de calor, complicó aún más la situación energética

Bolojan señaló además que el Gobierno y los grandes consumidores industriales acordaron reducir de forma voluntaria el uso de energía entre las 19.00 y las 23.00, cuando la demanda alcanza su punto más alto

Según el jefe del Ejecutivo, el consumo matinal ya se ubicó en 200 megavatios por debajo de lo habitual. Aun así, advirtió que, si el ahorro voluntario no alcanza, podrían aplicarse restricciones en los próximos días

Pese a la tensión del sistema, el Gobierno sostiene que la seguridad energética no está comprometida y descarta un fuerte impacto en el precio de la electricidad por el aumento de las importaciones