Santander, 18 de septiembre. Faro Santander ha completado la apertura de sus salas después de recibir a 30.000 visitantes durante el periodo de acceso gratuito iniciado tras su inauguración, el pasado 7 de septiembre
El espacio museístico ocupa la histórica sede del Banco Santander en la capital cántabra y reúne obras de la colección de la entidad junto con piezas de Leonora Carrington y de la colección Gelman
Una nueva sala con grandes nombres del arte
La última sala de la cuarta planta incorpora bodegones, paisajes y otras creaciones de carácter más terrenal. La selección incluye obras de Barceló y Manuel Millares, además de piezas de Goya, Sorolla, Picasso, Miró y Tàpies
En total, la colección del banco presenta cerca de 80 obras distribuidas en dos salas que, según los responsables del museo, deben contemplarse como un conjunto. Algunas de estas piezas se muestran por primera vez al público
Entre las obras más destacadas figuran trabajos de Tiziano, el Greco, Rubens y Canaletto, que ya podían contemplarse en el recorrido inicial
Cinco siglos de creación artística
La comisaria de la exposición, Lola Jiménez Blanco, ha señalado la importancia de hacer accesible en Santander un patrimonio que durante años estuvo reservado a espacios privados y a un reducido número de espectadores
La colección permite recorrer cinco siglos de arte, desde La predicación de san Juan Bautista, de Lucas Cranach el Viejo, fechada entre 1537 y 1540, hasta Soñé que revelabas, obra de 2018 del artista santanderino Juan Uslé
El recorrido combina la tradición pictórica con el arte contemporáneo y muestra cómo los creadores actuales dialogan con los maestros del pasado. En la nueva sala, Niña (1971), de Juan Barjola, establece un vínculo con Las Meninas de Velázquez, mientras que Adami y Goya en el salón (1974), del Equipo Crónica, evoca las pinturas negras de Goya
Otra de las piezas destacadas es Niña sentada en la sala con bancos, de la pintora santanderina María Blanchard. La obra se presenta por primera vez en Faro Santander y constituye una de las últimas adquisiciones de la colección
El reflejo de la transformación bancaria
La exposición también permite observar la evolución de las colecciones artísticas vinculadas a las entidades financieras españolas. En sus orígenes, estas obras respondían a una función patrimonial y se exhibían principalmente en despachos de alta dirección o en salas de espera reservadas
Con la transición y el tardofranquismo comenzó a consolidarse la idea de acercar ese patrimonio a la ciudadanía. Posteriormente, bancos y cajas impulsaron una etapa de fuerte competencia por adquirir y mostrar algunas de las piezas más relevantes
La colección del Banco Santander refleja además la transformación del sector financiero desde los años noventa, marcada por fusiones y adquisiciones. Con cada operación, las colecciones artísticas de las entidades absorbidas pasaron a integrarse en nuevos fondos