Bogotá, 30 ago. El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, anunció que decidió cerrar las conversaciones con tres grupos armados ilegales que habían sido impulsadas durante el gobierno anterior, al considerar que no existe una voluntad real de paz

"He tomado esta decisión porque no existe una voluntad real y verificable de paz, mucho menos de reinserción a la vida civil o de sometimiento serio a la Justicia que justifique mantenerlas", dijo en una alocución

La medida alcanza a dos disidencias de las FARC, el Estado Mayor de Bloques y Frente (EMBF) y la Coordinadora Nacional Ejército Boliviariano (CNEB), así como a las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada (ACSN). El viernes, el mandatario revocó los nombramientos de representantes del Gobierno y el reconocimiento de delegados de esas estructuras en los diálogos

De la Espriella sostuvo que estas negociaciones representaron una renuncia al ejercicio de la soberanía frente al narcoterrorismo. También advirtió que no permitirá que la palabra paz sea usada como excusa para la impunidad

En su mensaje, afirmó que quienes insistan en las armas y el crimen encontrarán la respuesta del Estado. "Mi concepción de la paz es clara: la paz se garantiza y se impone con la fuerza legítima de las armas y las leyes de la república", señaló

La política de "paz total" del gobierno anterior ya había sufrido tropiezos por el fracaso de varias conversaciones con grupos armados, entre ellos el ELN y el Estado Mayor Central