Investigadores de la Universidad de Navarra han identificado cambios en el entorno de la médula ósea que podrían abrir nuevas vías para tratar el mieloma múltiple. El estudio refuerza la idea de que el microambiente que rodea a las células tumorales tiene un papel decisivo en la evolución de este cáncer de la sangre
Un entorno que impulsa el tumor
El mieloma múltiple es un cáncer hematológico provocado por la expansión descontrolada de células plasmáticas en la médula ósea. Aunque los tratamientos han mejorado la supervivencia en los últimos años, la enfermedad sigue considerándose incurable porque la mayoría de los pacientes recae
La investigación analiza cómo cambia el microambiente de la médula ósea desde las fases iniciales asintomáticas, conocidas como gammapatía monoclonal de significado indeterminado (MGUS), hasta el desarrollo del mieloma activo
El trabajo se ha centrado en dos tipos celulares del entorno no inmune de la médula ósea: las células endoteliales, que forman los vasos sanguíneos, y las células madre mesenquimales, vinculadas a la regeneración y al mantenimiento del tejido óseo
Señales tempranas de estrés y pérdida de función ósea
Para estudiar estos cambios, el equipo combinó muestras de pacientes con modelos preclínicos que reproducen la evolución natural de la enfermedad. También utilizó técnicas de secuenciación de ARN unicelular para seguir la actividad de estas células en distintas fases del proceso
Los resultados muestran que las células endoteliales presentan signos de estrés desde etapas tempranas. Más adelante, cuando el mieloma avanza, activan mecanismos que favorecen la formación de nuevos vasos sanguíneos, algo que facilita el crecimiento del tumor
Al mismo tiempo, las células madre mesenquimales pierden pronto parte de su capacidad para formar hueso, una alteración que podría estar relacionada con las lesiones óseas típicas del mieloma múltiple
Una firma inflamatoria compartida
El estudio también ha detectado un mecanismo común en ambos tipos celulares: la activación de una respuesta inflamatoria mediada por interferón, una molécula implicada en la regulación del sistema inmunitario
Esta firma molecular aparece en fases avanzadas de la enfermedad, tanto en los modelos experimentales como en los pacientes, y refuerza el interés de estas células como diana para terapias más eficaces
Los autores subrayan además que estos cambios no parecen ser definitivos. Tras administrar el tratamiento estándar, formado por bortezomib, lenalidomida y dexametasona, la señal inflamatoria desaparece, las células endoteliales recuperan un estado más normal y las mesenquimales recuperan parte de su capacidad para generar hueso
Los hallazgos amplían la comprensión del mieloma múltiple y abren la puerta a tratamientos que no solo ataquen a las células cancerosas, sino también al entorno que las sostiene