Este sábado se cumplen diez años de la desaparición y asesinato de Diana Quer en A Pobra do Caramiñal, un caso que conmocionó a España y que mantuvo abierta una investigación durante 497 días hasta la condena de José Enrique Abuín, conocido como el Chicle
Diana tenía 18 años, estudiaba Bachillerato y pasaba el verano con su madre y su hermana en la vivienda familiar de Cabío. La noche del 21 de agosto de 2016 salió a las fiestas de Os Pincheiros y, ya de madrugada, emprendió el regreso a casa. Fue la última vez que se la vio con vida
Una búsqueda larga y sin respuestas inmediatas
Durante los meses siguientes, la Guardia Civil desplegó un amplio dispositivo de búsqueda, revisó testimonios, imágenes de cámaras y registros telefónicos, y trabajó con distintas hipótesis mientras la familia esperaba noticias sobre su paradero
Uno de los primeros avances llegó en octubre de 2016, cuando un mariscador encontró el teléfono móvil de Diana en las proximidades del viaducto de Taragoña, en Rianxo. Aquel hallazgo ayudó a reconstruir parte de sus últimos movimientos, aunque no resolvió qué había ocurrido aquella noche
Abuín pasó a ser sospechoso en noviembre de 2016, aunque entonces no había pruebas suficientes para sostener una acusación firme. En abril de 2017, el juzgado archivó provisionalmente la causa, pero la investigación siguió abierta
El caso cambió por completo a finales de ese año. El 29 de diciembre, el Chicle fue detenido en Boiro por su presunta implicación en el intento de secuestro de otra joven
Entonces volvió al centro de las pesquisas. Su esposa acabó admitiendo que no había estado con él la noche de la desaparición, y poco después llevó a los investigadores hasta una nave industrial de Asados, en Rianxo
Allí, Abuín negó el asesinato y habló de un atropello accidental
El 31 de diciembre de 2017 fue hallado en ese inmueble el cuerpo de Diana, lo que puso fin a una búsqueda que se había prolongado casi quinientos días. Los análisis posteriores confirmaron la identidad de los restos
Condena y memoria
En diciembre de 2019, la Audiencia Provincial de A Coruña condenó a Abuín a prisión permanente revisable por el asesinato de Diana, además de imponerle otras penas por agresión sexual y detención ilegal. El Tribunal Supremo confirmó después la sentencia
Diez años después, el Chicle continúa en prisión. A esa condena se sumó otra de 14 años de cárcel por la agresión sexual a la hermana gemela de su mujer, unos hechos cometidos antes y que fueron reabiertos tras el caso Diana Quer; esa pena también fue ratificada en 2024
Con el paso del tiempo, la historia de Diana ha encontrado un lugar más sereno en la memoria de A Pobra. Su padre, Juan Carlos Quer, pidió durante años un espacio permanente para recordarla y el 28 de julio de 2024 se inauguró en los jardines Valle-Inclán la escultura Como Agua, obra de la artista pobrense Isabel Soler
La pieza recuerda a Diana, a María Rocío Feijóo y al conjunto de mujeres víctimas de violencia machista
“Diana ya descansa en paz”, afirma Juan Carlos Quer, que también expresa su agradecimiento por el apoyo recibido durante estos años