El Cantábrico vive un verano de temperaturas inusualmente altas y muestra señales de cambio en su fauna. Especies asociadas a aguas más cálidas empiezan a aparecer en esta zona, mientras otras habituales se desplazan hacia el norte en busca de un entorno más fresco
La medición diaria que realiza desde 1947 el Aquarium de San Sebastián registró este año un dato excepcional: el 24 de junio el agua superficial de la bahía llegó a 25,2 grados. Se trata del máximo histórico para ese mes en esta zona, donde lo normal en ese periodo suele ser no pasar de los 20 grados
Un mar cada vez más cálido
El repunte coincidió con una ola de calor que elevó el termómetro hasta los 38 grados en San Sebastián y superó los 40 en varios puntos de Gipuzkoa. Según los responsables del Aquarium, la bahía cerrada puede registrar temperaturas más altas que otros tramos de la costa, pero el nivel alcanzado sigue siendo muy elevado
En ese contexto, cada vez se habla más de la "mediterranización" del Cantábrico. Barracudas, lampugas, algún mero y una mayor presencia de cetáceos forman parte de los avistamientos recientes, mientras especies como la lubina o la pintarroja parecen menos comunes
Las carabelas portuguesas, un problema aparte
La llegada de carabelas portuguesas a las playas de San Sebastián no se explica solo por la temperatura del agua. Las corrientes y el viento son los principales factores que las arrastran hasta la costa, aunque el calentamiento puede favorecer su presencia en la zona
En lo que va de temporada, los arenales donostiarras han sumado 559 picaduras. El episodio más grave se produjo el 4 de agosto, con 120 casos en un solo día. Las cifras se reparten entre Zurriola, La Concha, Ondarreta y la isla de Santa Clara
Precaución en la orilla
Estas criaturas no son medusas, sino sifonóforos. Sus largos tentáculos pueden alcanzar varios metros y están cargados de veneno, por lo que no deben tocarse ni vivas ni muertas
Ante su presencia, la recomendación es seguir las indicaciones de los socorristas y no bañarse cuando ondee la bandera roja. También se descartan barreras físicas como solución general, por su impacto sobre la navegación y el ecosistema
En el equilibrio marino, recuerdan los especialistas, incluso estas especies cumplen una función: regulan plancton, sirven de refugio a otros organismos y forman parte de la dieta de animales como tortugas y babosas marinas